Estados Unidos está en la boca de todos hoy en día. Ya sea por los últimos tiroteos que ponen en duda la seguridad al estudiar en Estados Unidos, o por los escándalos en la NCAA.

Y no es para menos. Gracias al último informe de Yahoo! Sports, se ha destapado que la mayoría de los sectores que forman parte de la liga universitaria americana (la NCAA) están implicados. Por ejemplo:

  1. Jugadores como Markelle Fultz, Dennis Smith JR, Kyle Kuzma o Josh Jackson, todos ellos hoy en día en la NBA
  2. Entrenadores de la talla de Sean Miller (Universidad de Arizona) o Rick Pitino (Universidad de Louisville)
  3. Universidades americanas reconocidas a nivel mundial como Duke, North Carolina, o Michigan State
  4. Agentes de jugadores como Christian Dawkins o Andy Miller, fundador de ASM Sports
  5. Marcas deportivas tan prestigiosas como Adidas, Nike o UnderArmour

Todos ellos están implicados y relacionados debido a un mismo factor (el dinero) y dos reglas de la NCAA:

  1. La primera prohíbe a los jugadores universitarios y de instituto recibir dinero por parte de agentes o marcas publicitarias antes de ser elegidos en el draft, es decir, antes de ser considerados jugadores profesionales.
  2. La segunda establece un mínimo de edad para poder jugar profesionalmente en la NBA: 19 años, o un año después de graduarse en el instituto para aquellos que se gradúen antes de los 18. Debido a esto los jugadores más sobresalientes recién salidos del instituto se ven obligados a jugar un año en la NCAA, el conocido “One and Done”.

¿Y qué pinto yo en todo esto?

Mi nombre es Alex González y soy jugador de baloncesto en la NCAA desde hace dos años. Gracias a esto cada semestre recibo mi beca deportiva que me permite pagar mis estudios en Estados Unidos.

A cambio de esta beca, debo entrenar todos los días y defender los colores de la Universidad en cada partido con el objetivo de llegar al ansiado March Madness, los playoffs de la NCAA, retransmitidos por todo el mundo y que reportan unos beneficios increíbles a las universidades y a la NCAA (en concreto 1 BILLON de dólares proveniente de los medios, las entradas, sponsors, etc.)

En resumen, gracias a todos nosotros (los deportistas) las universidades americanas y la NCAA se forran, y a cambio nosotros recibimos becas y una educación.

¿Es un trato justo?

A mí si me lo parece, ya que estas dos cosas no son las únicas ventajas de estudiar en Estados Unidos.

En cambio, si nos ponemos en la piel de una superestrella americana con 18 años como fueron en su día Kevin Durant o Ben Simmons la cosa cambia.

Estos jugadores en muchos casos vienen de entornos con problemas de dinero, por lo que el baloncesto es una vía de escape tanto para ellos como para su familia.

No obstante, a pesar de tener el nivel para poder jugar en la NBA y recibir un contrato millonario con tan solo 18 años como ya hicieron en su día Kobe Bryant o Lebron James, se ven forzados a pasar un año por la NCAA, una liga universitaria amateur donde NO van a recibir ningún salario ni dinero aparte de sus becas.

¿O sí?

Aquí es donde entran en juego las ilegalidades y el dinero por debajo de la mesa que involucra a jugadores, entrenadores, universidades, agentes y marcas deportivas.

Y para explicártelo mejor te he preparado el siguiente esquema con todos los sectores involucrados y la relación que hay entre todos ellos.

¡Que lo disfrutes!

el escandalo de la NCAA
Esquema del escándalo en la NCAA

Análisis en profundidad del esquema y demás explicaciones en el artículo de Alex González, que nos ha dado permiso para publicarlo. Además, el jugador español será nuestro acreditado en la Final Four de la NCAA.