Los Rockets son, con todo merecimiento, el mejor equipo de la NBA esta temporada. Houston tiene un récord de 57-14, y es un equipo de élite en ambos lados de la pista. Si consiguen al menos dos victorias en los once partidos que les quedan, algo muy probable, firmarán el mejor récord en fase regular de la historia de la franquicia. Eso es algo que no se ve todos los días.

Son muchos los factores que han convertido a estos Rockets en una máquina de baloncesto. Tener a dos leyendas como James Harden y Chris Paul ayuda mucho. Saber utilizarlos y lograr que jueguen bien juntos también. Sin duda, hay que darle mucho crédito a Mike D’Antoni. Viendo sus etapas en los Knicks y los Lakers resulta más sorprendente ver el gran trabajo que ha hecho en Houston.

Maestros del aclarado

Cuando el pasado verano los Rockets se hicieron con Chris Paul muchos nos preguntamos cómo podría encajar con James Harden. D’Antoni ha decidido repartir el balón entre ambos, y de momento le ha funcionado. En vez de implantar un sistema con mucho movimiento de balón, como los Spurs o los Warriors, ha optado por darle balón y total libertad a sus dos estrellas. Basta con un aclarado para generar una ventaja y un tiro abierto.

Los Rockets utilizan los aclarados el 14,3% de sus posesiones, la marca más alta de la NBA. Son el equipo más eficiente en estas acciones con 1,13 puntos por jugada. El segundo equipo más eficiente son los Clippers, con 1,01 puntos. Houston consigue anotar en el 48,1% de las veces, la mejor marca de toda la liga. Además, también consiguen ir a la línea de tiros libres el 16,4% de las veces, lo que es, como no, la mejor marca de la liga.

Lo único que deben hacer para generar un tiro abierto es darle el balón a James Harden o Chris Paul. Y ya está. Estos son los números de James Harden y CP3 esta temporada en estas acciones:

Cómo vemos, ambos jugadores están en las dos primeras posiciones en buena parte de las estadísticas. Es una auténtica barbaridad.

Poco movimiento del balón

Con tantos aclarados no resulta extraño que los Rockets no muevan demasiado el balón. Ahora mismo son el segundo equipo de la NBA con menos pases (254,4) realizados por noche. También son el octavo con menos asistencias por partido con 21,7.

Sin embargo, buena parte de los pases que dan son asistencias. El 8,5% de los pases que los Rockets dan son una asistencia. Es la segunda mejor marca de la liga junto a la de los Pelicans y los Cavaliers.

D’Antoni ha optado por reducir el movimiento del balón, una de las señas de identidad de aquellos Suns de Steve Nash y compañía. Sin embargo, eso no impide que los Rockets sean un equipo mortal de necesidad.

Las penetraciones de sus dos estrellas exteriores generan la atención de toda la defensa, y eso permite generar muchos triples abiertos para sus tiradores. Y es que este año Eric Gordon, Ryan Anderson y P.J Tucker se están inflando a lanzar triples des del perímetro. Los Rockets son el tercer equipo con más triples lanzados por partido en catch and shoot con 25,4, y también en anotados con 9,5.

Triple viene y triple va

A estas alturas ya no es ningún secreto que a los Rockets les encanta lanzar triples. Este año son el equipo que más triples lanza por partido con 42, lo que son unos siete más que los Nets, que tienen la segunda mejor marca. Los Warriors, uno de los equipos más tripleros en los últimos años, apenas están lanzando 29,5. El 52,3% de los tiros de campo de Houston son triples, lo que también es por mucho la marca más alta de la NBA.

Al cuadro de D’Antoni le encanta especialmente lanzar triples desde las dos esquinas. De momento están lanzando un total de 9,6 tiros (4,4 desde la izquierda y 5,2 desde la derecha) desde esas zonas. Son el equipo de la NBA que más triples lanza desde las esquinas.

El triple ha sustituido totalmente al tiro de media distancia. Los Rockets sólo lanzan, según los datos de NBA.com, 6,9 tiros de media distancia por noche. Esa marca es con diferencia la más baja de toda la liga. Este gráfico muestra cómo es la distribución de lanzamientos de Houston:

En total hay siete jugadores de los Rockets con más de tres triples intentados por partido. Estos son: Harden, Eric Gordon, Trevor Ariza, Gerald Green, Chris Paul, Ryan Anderson y PJ Tucker. El caso de CP3, que está lanzando 6,4 triples por noche es especialmente ilustrativo. Hasta ahora nunca había lanzado más de cinco triples por partido en ninguna de las 13 temporadas que lleva en la liga.

El factor Capela

No se puede hacer un artículo de los Rockets sin hablar de Clint Capela. El pívot se ha convertido en un complemento ideal para James Harden y Chris Paul. Capela es también una pieza clave en la mejoría defensiva de Houston. Y es que en pocos tiempo se ha convertido en uno de los mejores rim protectors de toda la NBA.

Capela es especialmente peligroso en las acciones de bloqueo y continuación. Es un jugador muy móvil y tiene buenas manos. Eso le hace el socio perfecto para Harden y CP3, que no dudan en buscarle cuando quieren doblar el balón dentro de la pintura.

Esta temporada, según los datos de NBA.com, Harden ha repartido ya un total de 547 asistencias. De ellas 172 (un 31,4%) han sido para Clint Capela. Por su parte Chris Paul ha repartido 421, de las que 65 (15,4%) han sido para el pívot.

El trío de Capela, Paul y Harden ha jugado un total de 672 minutos juntos, y tiene un Offensive Rating de 119,1, la sexta mejor marca de la liga entre todos los tríos con al menos 600 minutos jugados. El trío ha estado presente en 41 partidos, en los que los Rockets tienen un récord de 39-2.

Todo eso está siendo clave para que Capela esté haciendo la mejor temporada de su vida. Está promediando 14,1 puntos, 10,9 rebotes y 1,8 tapones. Son, en los tres casos, las mejores marcas de su carrera.

El rival más peligroso de los Warriors

Los Rockets son, sin ninguna duda, la máxima amenaza para los Warriors en los Playoffs de este año. Houston es un equipo con un potencial ofensivo espectacular. Harden y Chris Paul han encajado a la perfección, y eso es lo que los hace realmente peligrosos.

Además, también han conseguido dar el salto defensivo necesario para poder vencer a Golden State. Las incorporaciones de Mbah a Moute y de PJ Tucker han sido un grandísimo acierto por parte Daryl Morey.

Finalmente este podría ser el año en el que podría romperse la hegemonía de los Warriors. Si estos Rockets no pueden derrotar a Stephen Curry, Kevin Durant y compañía, probablemente ningún otro equipo puede hacerlo.