Si hay una eliminatoria, a priori, desigual, es el Houston-Minnesota. Por sensaciones, resultados, tipo de juego, emparejamientos…todo pinta a favor del equipo de James Harden. Dos franquicias que representan dos estilos, dos formas de entender el baloncesto y dos maneras de plantear la primera ronda.

Los Rockets, mejor equipo de toda la liga con 65 victorias y 17 derrotas, llevan semanas esperando su primer rival en Playoff y opositan a ser la alternativa a Golden State Warriors. Minnesota (47-35) se clasificó en la última prórroga frente a Denver. Es el primer factor a tener en cuenta: el cansancio. Por el tema del calendario y, también, por las minutadas que acostumbra a los jugadores el estilo de Tom Thibodeu, uno de los entrenadores que utiliza una rotación más corta. ¿Podrán aguantar los Wolves el ritmo vertiginoso de Houston?

Houston no es precisamente un equipo lento. La franquicia tejana representanta la antítesis con respecto a Minnesota. Si los Rockets son el equipo que más triple tira de la liga (y de la historia), los Wolves son los que menos lanzamientos de tres intentan de toda la NBA. Los primeros han anotado el doble de triples que los segundos: 1256 a 658. Por partido, 15 a 8. 21 puntos de diferencia por encuentro, casi nada.

Minnesota compensa su falta de amenaza exterior con grandes porcentajes en tiros de campo y en penetración (quinto equipo de la NBA). Así, son dos de las cinco franquicias con mejor rating ofensivo o cantidad de puntos anotados cada 100 posesiones. Los de Mike D’Antony anotan 122,2 puntos (segundos) mientras que los lobos son cuartos con 110,8 puntos. La diferencia radica en la defensa. Allí donde más debería intervenir un entrenador como Thibodeu es donde más flojean los suyos. Minnesota encaja 108,4 puntos en el rating defensivo (25 peor de la NBA), mientras que Houston ha dado un paso adelante en ese aspecto y es el sexto equipo mejor de la competición con 103,8 puntos encajados.

Ya en temporada regular, Houston paso por encima de Minnesota sin problemas: 4-0 en enfrentamientos directos, con 16 puntos de ventaja como promedio. ¿Premonitorio, o Minnesota presentará batalla?

¿Tienen opciones los Wolves?

14 años después, Minnesota venderá cara su más que probable derrota. Conseguirán aguantar lo máximo posible si logran desactivar el modus operandi principal de los Rockets: los mismatch o desajustes defensivos en los bloqueos directos. Houston vive de las ventajas tras bloqueo de Harden o Paul, que podrán emparejarse con Gibson o Towns. 1×1 con tiradores abiertos en cualquier zona de la pista, donde Butler o Teague, eminentemente defensivos, pueden sufrir más de lo habitual. Si los francotiradores que abundan en Houston continúan con el acierto exterior de la temporada, no habrá opción alguna. Si los Rockets suman de tres en tres, la eliminatoria durará poco.

El principal valor de Minnesota -sobre Houston- es el rebote ofensivo, donde además los Rockets son uno de los peores equipos de la liga (24º). Los Wolves (7º) cuentan con grandes reboteadores como Gibson y Town, frente a Capela, que deberá multiplicarse con urgencia debido a la ausencia de un jugador polivalente como Mbah a Moute, lesionado para esta primera ronda. La sobreexplotación de la pintura puede ser una de las mejores bazas de Minnesota, siempre y cuando Houston ande errático desde el exterior.

Y, por supuesto, Jimmy Butler. Su nivel decidirá el futuro inmediato de los inexpertos Tiberwolves. Él compensa la falta de experiencia en Playoffs de jugadores como Towns o Wiggins. Dos estrellas, dos números 1 del Draft, pero que nunca han jugado un partido de postemporada, tan diferentes a los de la extensa temporada regular. Ese nivel de dos piezas clave en el puzle de Thibodeu es otra incógnita a resolver.

Mi humilde pronóstico es un 4-1 para los Rockets. En todo caso, no estaría muy tranquilo con jugadores como Butler o Towns enfrente. Y sobre todo, ante un equipo sin nada que perder y con la moral por las nubes. Lógica contra ilusión. Incluso en la forma de encarar la eliminatoria Rockets y Wolves son antagónicos.