La máxima competición del baloncesto europeo comenzaba su etapa definitiva. De este modo se daba el pistoletazo de salida a los Playoffs de la Euroliga, ocho equipos y cuatro billetes. Además, qué mejor lugar para arrancar que un pabellón griego con un ambiente de locura. Sobre el parqué del Olympic Indoor Hall dos equipos con muchos argumentos para llevarse la eliminatoria, Real Madrid y Panathinaikos.

Pese a esto, fue el conjunto griego el que demostró, durante todo el encuentro, que contaba con una marcha más que su rival. La atmósfera y la telaraña tejida a base de presión fueron esenciales para completar el arranque de (18-0) que llevó al conjunto local a mandar de primeras. A los chicos de Laso no les salía prácticamente nada y se vieron atrapados en una gran depresión que los llevó a verse hundidos en el marcador. Un parcial que se vio provocado por la efectividad del Panathinaikos y las constantes pérdidas del Real Madrid de Baloncesto.

Con el quinteto titular que sacó Laso completamente desubicado llegaron los primeros puntos para los blancos. Luka Doncic lideraba una pequeña reacción que sirvió para recortar distancias y no permitir que el rival se escapase a las primeras de cambio. El planteamiento de Pascual, sin duda, fue mejor. El ex-técnico culé presionó las salidas a la perfección y se centró en desgastar al Real Madrid. Con el encuentro llevado a su terreno tan solo tuvieron que imponer su descomunal físico por encima del rival. Sin embargo, el dominio no solo se limitó para ese aspecto, y es que el Panathinaikos demostró una efectividad brutal dirigida desde la computadora del gran Calathes.

Nick Calathes y Mike James destrozan al Madrid

Si el partido tuvo dos nombres propios fueron Nick Calathes y Mike James. Las estrellas del conjunto griego brillaron con luz propia y causaron pesadillas al equipo de Laso. Además, estos ataques no fueron contrarrestados por un Luka Doncic que estuvo bastante gris durante todo el dia. Un gris que no destacó debido a la apatía y falta de actitud que lució el todo el equipo duranrd el encuentro. A la llegada del descanso los verdiblancos mandaban de 16 y con una sensación de superioridad pasmosa.

Gran parte de la culpa fue de una defensa que se presentó inquebrantable. La decisión de Pascual de poner a un hiperactivo Thanasis Antetokounmpo sobre Luka Doncic surgió efecto y sirvió para secar a la perfección a la perla eslovena. Además, Anthony Randolph estuvo completamente desconectado y Tavares tampoco estuvo fino. Tan solo en algunos tramos Gustavo Ayón se podría haber salvado de la quema. James se mostró incombustible y poco tardó en superar la barrera de los 15 puntos anotados. La grada del Panathinaikos rugía al ritmo de su equipo y disfrutaba con el repaso que le estaban metiendo al Madrid.

Una puerta atrás de Mike James obligaba a Laso a pedir tiempo muerto en el tercer cuarto y es que el 56-35 pesaba mucho. Más tarde llegó un triple de Denmon que hizo al Panathinaikos rozar la ventaja de los 30 puntos. Con un cuarto por jugar el partido estaba completamente muerto y los locales tan solo tenían que administrar la ventaja. No contentos con eso, Pascual, quiso hacer leña del árbol caído y sacó (de nuevo) a Mike James para continuar con la sangría. Y así fue. La ventaja aumentaba y Laso decidió guardar las velas y mirar al próximo encuentro. Una situación que se tradujo en banquillazo para un Luka Doncic que afrontará el segundo partido con pocas sensaciones positivas.

El Real Madrid ha sufrido una durísima derrota como inicio de la serie de cuartos de final que disputa ante Panathinaikos Spuerfoods. En el 1º partido cayó por un contundente 95-67 en el OAKA. Los de Laso no tuvieron ninguna opción desde el principio. El conjunto griego les pasó por encima. Nick Calathes fue el mejor, acabando con 16 asistencias de récord. Mike James estuvo espectacular también con 24 puntos y 8 rebotes. De esta forma se pone el 1-0 en una eliminatoria, que queda mucho, pero que el Panathinaikos comienza arrasando.