Han pasado diez años ya de aquella serie que New Orleans (por aquel entonces Hornets) ganó a Dallas por 4-1. Fue una primera ronda bárbara con un roster difícil de olvidar con Chris Paul, Stojakovic, Bonzi Wells, Chandler, Andersen, Peterson o David West barriendo a los Mavericks de Nowitzki y compañía. Una década de penurias, de balances negativos, de apenas tres presencias en postemporada (con tres tropiezos a las primeras de cambio). Ahora, y pese a los agoreros presagios de los especialistas estadounidenses que no les daban opciones frente a Portland, los de Alvin Gentry vuelven a semifinales.

Y por la puerta grande. 0-4 a los Blazers, decepcionantes en todas sus virtudes, con un irreconocible Lillard (que ha lanzado 71 veces en los 4 partidos para anotar solo 74 puntos, 15 de ellos desde el tiro libre) y un desquiciado McCollum.

No es de extrañar, pues Rondo y Holiday han sido holgadamente superiores en ambos lados de la cancha. Desde que la primera ronda de playoffs de la NBA se amplió a siete partidos en 2003, es la primera vez que un equipo clasificado en sexta posición o peor gana la primera ronda a un cabeza de serie con ventaja de campo sin perder ningún partido (dato NBAmaniacs). 

Los Pelicans se medirán, salvo sorpresa mayúscula, a los Golden State Warriors en la siguiente ronda. El mismo rival (con el añadido de Durant y veremos si con Curry) que le apeó hace tres temporadas con un contundente 4-0.

Seguramente no lo ha olvidado Anthony Davis, un monstruo que acumula 258 puntos tras sus 8 primeros partidos de Playoffs (tiene 25 años). Solo Kareem (287), Jordan (283), Chamberlain (273) y LeBron (266) sumaron más que él. Palabras mayores.

Lo de Davis ha sido un escándalo en esta serie. 132 puntos en 4 partidos (33 de media), 4 dobles-dobles (35+14, 22+13, 28+11 y 47+11) y 11 tapones. Líder indiscutible de Playoffs en PER (31,2, casi siete puntos más que el 2º, Holiday, 24,3) y también en Usage con un 32,5 (% de jugadas del total del equipo que finaliza un jugador cuando está en cancha).

Se ha comido a Nurkic, impotente ante la exuberancia física del ’23’. Letal al poste, el más avispado tras segundas oportunidades (casi 6 puntos por partido de tal forma), contundente para finalizar (casi 20 mates en esta primera ronda) e incluso probando desde más allá del arco (3/10 en triples). Un animal anda suelto.

Junto a él, Jrue Holiday. Probablemente la grata noticia de estos Playoffs. Y es que el escolta, que se perdió el inicio de campaña por los problemas de salud de su mujer, está demostrando, en esta postemporada, que es uno de los mejores two-way players de toda la liga (27 años). Quizás, y no es exagerar, a la altura de Leonard, Durant y George.

111 puntos en los 4 partidos (27,8 de media) disputados… y una sensacional defensa sobre Damian Lillard y McCollum. Una mosca cojonera que persigue hasta la saciedad a su presa, dejándola exhausta. Un jugador, además, que reconcilia a los románticos con un buen tiro de Mid Range (53,8%) y una pasmosa facilidad para anotar cerca del aro. De hecho, solo Davis ha anotado más canastas que él hasta el momento en la pintura.

El mejor complemento para Rajon Rondo, un jugador diferencial.

Rondo, en su máxima expresión

Tener a un jugador experimentado es siempre un plus a estas alturas de temporada. Y Rajon Rondo lo es. Si además hablamos de un jugador especial cuando el contexto y su cabeza acompañan, ese equipo aumenta su nivel ostensiblemente.

La primera ronda de Rondo ha sido majestuosa. No solo por las 53 asistencias que ha logrado en los 4 partidos (Simmons, 2º en el ranking, lleva 39), sino por cómo ha impuesto el ritmo de juego. Velocidad en transición, una innata capacidad para leer las ventajas… e incluso un agradecido atrevimiento de cara a canasta (sobre todo en el Game 2 y 3, con 16 puntos en cada uno).

No es casualidad que los Pelicans sean el tercer equipo que más asistencias promedia en estos Playoffs (26,5) y el que más ha dado hasta la fecha junto a Sixers (106, cifra que será superada presumiblemente por los Warriors este domingo).

No nos olvidamos, evidentemente, de Mirotic. El cuarto componente de un ‘Big Four’ que se ha gestado (con Cousins lesionado) en apenas dos meses. Y juegan, en algunas ocasiones, casi de memoria. El ala-pívot nacionalizado español ha sumado un total de 12 triples, promediando 18,2 puntos y 9,5 rebotes. Entiende su rol y ha dado un sustancial paso adelante en tareas defensivas. Su 70,7% en True Shooting, una locura.

Si no hay sorpresa, los siguientes son los Warriors. El duelo promete y en New Orleans no se ponen límites al sueño.