Madrid se preparaba para vivir una noche histórica. Más de ocho meses largos volvía el gran Sergio Llull. El corazón del equipo blanco estaba listo para hacer su debut en esta temporada en el momento idóneo, Playoffs de la Euroliga. Una papeleta complicada, pero a la que estaba obligado a responder. Las luces se apagaron y los aficionados aplaudieron, sin duda, un comienzo histórico para un partido que iba a ser una auténtica batalla.

El partido arrancó con una igualdad absoluta. El Madrid impulsado del Palacio les sirvió a los blancos para sacar una pequeña ventaja, pero el Panathinaikos fue de menos a más. Pablo Laso se desesperó por las imprecisiones de sus chicos en la línea de personal y los fallos de tres puntos. En el conjunto griego hizo daño el de siempre, Mike James. El base procedente de la NBA hizo mucho daño a la defensa del Madrid y un triple suyo sirvió para poner a su equipo por delante. Parecía que iba a acabar así, pero un triple de Rudy Fernández sobre la bocina sirvió para empatar el encuentro.

Calathes mantiene vivo al Panathinaikos

Mientras Sergio Llull disputaba sus primeros minutos, el Panathinaikos contó con la gran ayuda de Gist que tomó el relevo anotador. Laso decidió probar por primera vez este año el backcourt formado por Llull y Doncic, una pareja que está llamada a hacer grandes cosas en esta recta final de la temporada. Con 18 segundos por jugar de la primera parte, Pascual, perdió los papeles por unos pasos pitados y la ventaja aumentó a los ocho puntos. Sin embargo, la noticia fue que Luka Doncic hizo un mate absolutamente descomunal.

La segunda parte comenzaba con el autor que lo cerró anotando. Luka Doncic asumía galones y guiaba al Madrid a liderar de con más de diez puntos en el marcador. El quinteto formado por Doncic-Carroll-Causeur-Taylor-Ayón puso en muchos problemas a los chicos de Pascual. Un mate de Gustavo a pase de Luka puso el más 12 en el marcador y obligó al rival a pedir tiempo muerto. El Madrid apretaba en los dos lados de la chancha y jugaba un baloncesto muy serio. Trey Thompkins anotaba un triple que hacía estallar al Palacio de los Deportes.

La euforia del Palacio fue silenciada por un Calathes que con dos triples tiró de su equipo para ponerlos a cinco puntos. El partido, ni mucho menos, estaba terminado con el comienzo del último cuarto. Laso decidió dejar a Llull en el último cuarto. Con cinco minutos por jugar Llull anotó ocho puntos en el último cuarto e hizo estallar el Palacio de los Deportes. El ’23’ se volvió a vestir de héroe tras una primera parte bastante discreta.

Calathes volvía a anotar tres puntos y el uno de dos de Singleton desde la línea de tres puntos sirvieron para poner a los visitantes a tres puntos. Y llegó la genialidad de Mike James, un triple desde nueve más de siete metros y mensajito a la grada. Partido nuevo, todo empatado y dos minutos por jugar. Carroll anotaba una bombita que ponía al Madrid tres por delante a falta de un minuto. Mike James forzaba una falta y dejaba a Rudy fuera por faltas. Momento en el que Carroll desataba la locura con un 3+1 absolutamente espectacular. El Panathinaikos perdonó y el Madrid se anotó el tercer partido en su casillero. Un partido absolutamente espectacular que se acabó llevando el Real Madrid. La ‘Final 4’ más cerca.