Hoy en Mr Marshall, aprovechando la clasificación para la final four de Belgrado del Zalguiris Kaunas, tras 19 años sin acudir a la cita, hemos querido recuperar la figura de uno de los jugadores que formaron parte de uno de los equipos más temibles en la década de los 80, y el cual tuvimos la oportunidad de disfrutar en la ACB, en el Forum de Valladolid formando tándem junto a su compatriota, el gran Arvydas Sabonis, con el que también coincidiría en el equipo ruso, por aquel entonces.

Los años 80 en lo que a Europa se refiere tuvieron a dos grandes países potencias baloncestísticas, por un lado la escuela del talento, la libertad individual y el carácter y gen competitivo de los yugoslavos, y por otro lado la escuela de la disciplina, orden y frialdad de los rusos, y las cuales sin lugar a dudas a día de hoy están consideradas como dos de las escuelas más importantes dentro del baloncesto europeo.

He de reconocer, que quizás debido a que jugaba de base y escolta y que tenía como ídolo a Drazen Petrovic me tiraban más los yugoslavos, pero seguramente que si lo hiciese de pívot, me hubiesen tirado más los rusos, pues Sabonis era mucho Sabonis.

Con la caída del muro de Berlín primero y la Ley Bosman después, abrió las puertas a la llegada de jugadores yugoslavos, rusos y del este a España y Europa, adonde mayoritariamente estaban llegando americanos.

Y así es como en el verano de 1989 llegó Valdemaras Homicius, nuestro invitado de hoy a Valladolid, dentro de un megaproyecto, liderado en los despachos por Gonzalo Gonzalo y por Sabonis en la pista, y donde Homicius un poco a la sombre del gigante ruso se convirtió en una der las grandes sensaciones de la competición, aparte de facilitar su acoplamiento al equipo y a la ciudad.

Cabe recordar que ambos habían coincidido durante 5 temporadas en Kaunas ( 3 ligas) y en la selección de la URSS, completando el triplete, mundobasket de Cali en Colombia en 1982, Eurobasket de 1985 en Stuttgart y los JJOO en Seúl, estos últimos el año 1988, precisamente contra los Yugoslavos, algo de lo que muy pocos pueden presumir.

Homicius llegaba a Valladolid en junio de 1989, las negociaciones transcurridas en Bilbao el 01 de junio, y tras el permiso coincidido por las autoridades rusas permitieron la llegada del escolta ruso, en uno de los fichajes más mediáticos en la historia de la ACB, pues llegaba junto a Sabonis, en una operación de 150 millones de las antiguas pesetas, un dinero abonado íntegramente por la firma de colonias Italiana, Colonias Víctor, quien buscaba expandirse en España, empresa que incluso llegó a barajar poner el nombre del zar Ruso a una de sus colonias.

No es un secreto que el fichaje de Homicius fue una condición de Sabonis, pues ambos eran grandes amigos, aparte de que se entendían en la cancha a las mil maravillas.

Homicius llegaba también por la negativa del fichaje de Mike Schlegel por el cuadro pucelano, el cual finalmente como ya habíamos comentado fechas atrás en el Mr Marshall dedicado al gran ala-pívot de Long Island acabaría llegando la temporada 1991.

Este doble fichaje supuso todo un boom, pues se convirtió en el fichaje más costoso del baloncesto español, lo que inicialmente había comenzado como una broma se convirtió en una realidad, gracias a la imaginación de Gonzalo Gonzalo, quien un día cuando estaba afeitándose pensó en la marca de colonias para sufragar este fichaje multimillonario, teniendo en cuenta que además el vallisoletano no era uno de los equipos Top de la ACB.

Marciulonis, Kurtinaitis, Sabonis y Homicius, estrellas lituanas vistiendo la camiseta de la URSS

Comentar una anécdota nada más llegar en Agosto a Valladolid, esto era al segundo día, y donde acudió a unos grandes almacenes junto a Sabonis, y le pidió 2000 pesetas a un joven, al cual le pidió su nombre y dirección para devolvérselos, supongo que en Rusia como auténticas estrellas que eran no estaban muy acostumbrados a pagar, y lo más curioso es que ese joven era el sobrino de Gonzalo Gonzalo.

Era su primera aventura fuera de la extinta URSS, y aunque sus números fueron bastante buenos, acreditando 20 puntos por encuentro no le sirvieron para continuar, y es que en Valladolid tenían bien claro que debían fichar a un ala-pívot, ya lo habían intentado con Schlegel, llegando finalmente Valery Tikonenko, otro ruso, aunque éste de la cantera del CSKA.

Tuvo grandes actuaciones por encima de los 30 puntos, destacando los 41 que le endosó al Caja de Ronda, con un 7/11 en triples.

Destacaba por su lanzamiento exterior, sobre todo de tres, destacar que en este año en liga se refiere lanzó más desde el 6,25 que de dos, además de tener un muy buen % en los libres.

Era un jugador muy eléctrico, muy rápido y con un excelente tiro en suspensión, como demostró en el mundobasket de España de 1986, donde a base de triples casi le ganan a los EEUU, aunque no solo vivía de su tiro, una pena que no hubiese llegado un poco más joven a nuestra Liga.

Dejó una gran huella, pero su fichaje tenía fecha de caducidad, así que decidió probar suerte en Italia, de la mano del Fortitudo Bologna de la serie A-2, sin el resultado esperado para un jugador de su calidad, volviendo al año siguiente a la ACB, de la mano del Cai Zaragoza.

Lo hizo para sustituir al lesionado JJ Mitchell, durante un mes, jugando 7 partidos, firmando 17 puntos por encuentro.

Marcha a Bélgica durante tres años, ganando dos ligas para volver al buen tiempo y el calor de la costa andaluza, concretamente a Marbella, para jugar en la liga EBA.

Es en esa época donde tras la visita de Sabonis a la costa del Sol, cuando empiezan los vínculos de la familia de los Sabonis con el sur Español, de hecho Domantas Sabonis, el hijo el zar nunca esconde sus orígenes malagueños (Torremolinos).

La llegada del ruso se debe para no perder la forma, suponiendo todo un lujo para la competición, aunque en su momento ya contase con 36 años y estuviese en la recta final de su carrera profesional.

En este año demostró una gran profesionalidad, dedicación y pasión por este deporte, mostrándose como un gran jugador de equipo, con las ganas de un juvenil, a pesar de contar ya con 36 años.

Marchó a Lituana para jugar un par de años, para poner fin a su carrera en el equipo Ruso del Ural Great Perm en el año 2000, donde precisamente la temporada siguiente se iniciaba como entrenador, tras ganar la medalla de bronce en los JJOO de Sidney, con la selección de Lituania, como asistente del entrenador.

Fue entrenador del equipo juvenil nacional lituano, ganador de la Stankoviç Continental Champions Cup en China. También lo vimos la temporada 2009-2010 entrenando al Unics Kazan Ruso.

Lo último que supe del bueno de Valdemaras fue en octubre del años pasado cuando entró a formar parte como segundo entrenador del Dzukija Alytus de Lituania, como entrenador ayudante, a partir de ahí le he vuelto a perder la pista, aunque creo que no andará lejos de una cancha y balón de baloncesto. Se admiten apuestas.

Hasta la próxima [email protected] [email protected], aquí os dejo con una de las grandes bandas musicales que os podéis encontrar en Rusia, donde últimamente no paran de salir muy buenos grupos.