Tras casi nueve meses de competición ha llegado el momento de la verdad. Las Finales ya están aquí. Los Cavaliers y los Warriors van a enfrentarse por cuarta vez consecutiva. Nunca antes dos equipos se habían enfrentado en cuatro Finales seguidas. De hecho, la final entre Cleveland y Golden State es ya la segunda más repetida de la historia junta a la de los Sixers y los Lakers, que también se ha producido cuatro veces. De momento el resultado es de 2 finales ganadas para los Warriors y 1 para los Cavs.

Sin embargo, este año hay algo diferente. Y es que por primera vez en estos cuatro años ninguno de los dos ha llegado sobrado a la última serie de los Playoffs. Por primera vez ambos equipos han jugado una serie de siete partidos en las Finales de Conferencia. Esta vez Curry y LeBron han sufrido como nunca para conquistar el título de Conferencia.

El cansancio de LeBron

Ahora mismo la máxima preocupación de los Cavaliers es el cansancio de LeBron James. Su nivel en estos Playoffs está siendo extraordinario. De hecho, en esta postemporada ha logrado 7 partidos con más 40 puntos o más. Sólo Jerry West tiene una marca mejor, con 8 partidos por encima de los 40, en los Playoffs de 1963.

El principal problema es que LeBron se siente agotado. En esta postemporada está jugando más minutos que nunca, y con las mismas responsabilidades que siempre. Nunca antes había jugado dos series de siete partidos en una misma postemporada.

El hecho de que esta vez no tenga a un gran playmaker a su lado, como Kyrie Irving o Dwyane Wade, le está obligando a asumir muchísimas responsabilidades en ataque. LeBron está tocando el balón 96 veces por partido, la cuarta marca más alta de estos Playoffs. También tiene la cuarta mejor marca en Asistencias Potenciales (17,3) y la mejor en Asistencias Secundarias (1,3).

La situación es similar a la de las Finales de 2015. En esa ocasión LeBron también tuvo que asumir un protagonismo absoluto ante las bajas de Kyrie Irving y Kevin Love. Por desgracia para él su esfuerzo no fue suficiente para llevarse el Anillo. Los Warriors derrotaron 4-2 a los Cavs. Por aquel entonces KD aún no jugaba en Oakland y LeBron era tres años más joven.

En estas circunstancias los secundarios de Cleveland van a tener que jugar al mejor nivel de su vida si quieren ayudar a LeBron. No cabe duda de que todos ellos son capaces de anotar los tiros abiertos que genera King James. Sin embargo, no parece que ninguno pueda quitarle presión tal y como lo hacía Irving.

Iguodala y el Small Ball de los Warriors

Para Steve Kerr una de sus mayores preocupaciones ahora mismo es el estado de Andre Iguodala. No solo es uno de los mejores defensores exteriores de los Warriors, si no también un elemento clave en el Small Lineup of Death, formado por el mismo Iguodala, Curry, Thompson, Green y Durant.

Iguodala se lesionó en el segundo partido de la serie contra los Rockets, y su baja ha supuesto un auténtico dolor de cabeza para Kerr. El técnico se ha visto obligado a cambiar su rotación. Jordan Bell y Kevon Looney han ocupado la mayoría de minutos del alero, pero eso ha hecho que los Warriors hayan sufrido bastante contra el Small Ball de los Rockets. Ahora mismo el alero sigue teniendo problemas en su rodilla derecha, así que si que no se sabe si estará listo para jugar las Finales.

Está por ver pues si Kerr va a continuar apostando por Bell y Looney para cubrir los minutos Iguodala. La otra opción sería darle más protagonismo al novato Quinn Cook, o incluso confiar en Patrick McCaw que ha vuelto a jugar tras dos meses de baja.

Golden State, claro favorito

Resulta difícil de negar que los Warriors son los claros favoritos en esta serie. Lebron ha jugado a un nivel espectacular durante las últimas semanas, pero lo cierto es que también está dando muestras de agotamiento. En estas circunstancias la defensa de KD, Klay Thompson y Draymond Green es más que capaz de frenar a la estrella de los Cavs. Golden State tiene el mejor Defensive Rating (99,7) de estos Playoffs, y eso no es ninguna casualidad.

Por otro lado, tampoco parece muy probable que los Cavaliers logren parar el arsenal ofensivo de los Warriors. En primera ronda tuvieron muchos problemas para parar a Victor Oladipo y sus Pacers. Además, en estas Finales de Conferencia han tenido muchas dificultades contra el ataque coral de los Celtics durante muchos momentos.

Por lo pronto el auténtico show empieza esta misma madrugada en Oakland. El segundo partido, también en el hogar de los Warriors, tendrá lugar durante la madrugada del domingo al lunes a las 2:00 hora española. El tercer y el cuarto se jugarán en Cleveland la semana que viene, en la madrugada del miércoles al jueves y del viernes al sábado respectivamente. A partir de ahí, si los otros tres partidos fueran necesarios se jugarían en Oakland, en Cleveland y de nuevo en Oakland.