Llevamos ya dos partidos en estas Finales de la NBA, y lo cierto es que de momento estamos viendo el guión previsto. Los Warriors han vuelto definitivamente al gran nivel de años anteriores y eso les ha permitido ponerse 2-0 en el marcador de la serie. LeBron está rindiendo a un nivel altísimo, 51 puntos en el primer partido así lo demuestran, pero eso no está siendo suficiente.

Por su parte Curry y Durant han estado a la altura del desafío. El partidazo de Curry en el segundo partido es especialmente reseñable. Don Stephen anotó 9 de los 17 triples que lanzó. En toda la historia de la NBA nadie había conseguido meter 9 triples en un partido de las Finales.

LeBron y J.R Smith, los protagonistas del primer partido (114-124)

Sin ninguna duda LeBron y J.R han sido los grandes protagonistas del primer partido, para lo bueno y para lo malo. King James es más que consciente de lo importante que puede ser ganar a domicilio en los Playoffs, y por eso salió a jugar al 200%.

Así firmó uno de los mejores partidos de su carrera con 51 puntos, su récord personal en las Finales, y metió 19 de los 32 tiros que intentó. LeBron fue especialmente decisivo en el último cuarto, en el que anotó 13 puntos y acertó 6 de los 7 lanzamientos que intentó. Gracias a eso los Cavs consiguieron forzar la prórroga y se quedaron incluso a las puertas de llevarse el primer partido.

LeBron jugó a un nivel altísimo durante todo el partido, y los Warriors no fueron capaces de pararlo en ningún momento. Kevin Durant fue el encargado de defenderlo casi todo el partido, pero no pudo con él. KD le defendió en 45 posesiones, en las que James metió 30 de sus 50 puntos con un acierto de un 66,7%.

Como decíamos los Cavaliers tuvieron opciones de ganar hasta los últimos segundos del último cuarto. Y ahí es dónde entra J.R Smith. A falta de unos cinco segundos George Hill recibió una falta de Klay Thompson y se dispuso a lanzar dos tiros libres. El marcador era 107-106 para Golden State. Hill anotó el primero y falló el segundo. J.R capturó el rebote y en vez de intentar el tiro ganador salió corriendo hacía la línea de tres para intentar quemar el reloj porque pensaba que sus Cavs iban ganando.

En la prórroga los Warriors no le dieron opciones a Cleveland. Golden State superó 17-7 a los Cavs, y se llevaron la victoria 124 a 114.

Los triples de Curry ponen el 2-0

La historia del segundo partido fue muy diferente. Esta vez los Warriors salieron revolucionados y se propusieron dejar el duelo resuelto lo antes posible. Los de Kerr se pusieron arriba en el marcador en la primera posesión, y no perdieron el liderazgo en ningún momento. En la segunda mitad llegaron a ir ganando de más de 20 puntos.

Una de las claves el enorme acierto de Stephen Curry. Como hemos dicho antes el base anotó 9 de los 17 triples que intentó y se fue hasta los 33 puntos. Curry volvió a dejar claro que los Cavaliers tienen muchísimos problemas para pararlo.

Los Cavs intentaron utilizar a su mejor defensor, George Hill. Hill defendió a Curry durante 15 posesiones, en las que Curry sólo metió uno de los dos triples que tiró. En total sólo logró tres puntos en esas 15 posesiones. El gran problema es que los bloqueos indirectos del esquema de los Warriors provocaron que Curry se quedara emparejado con defensores más débiles como J.R Smith o Kevin Love.

Lo de Kevin Durant es otra historia. En el primer partido de la serie KD no estuvo muy inspirado pese a sus 26 puntos. Sólo anotó 8 de los 22 tiros de campo que probó, y también estuvo fatal des del triple (1-7). Sin embargo, en este segundo partido fue mucho más eficiente. Volvió a anotar 26 puntos, pero esta vez acertó 10 de los 14 tiros de campo que intentó.

Klay Thompson también está siendo sumamente importante aprovechando los espacios que están dejando Curry y KD. Thompson anotó 24 puntos en el primer partido (8-16 en TC y 5-10 en triples) y 20 en el segundo.

Esta noche, tercer asalto

Esta noche a las tres de la madrugada hora española los Cavs y los Warriors van a jugar el tercer partido de la serie en Cleveland. Con la serie 2-0 este partido será decisivo para LeBron James y compañía.

En lo que llevamos de Playoffs los Cavaliers han ganado dos de los tres terceros partidos que han jugado. Sólo han perdido el de la primera ronda contra los Pacers, que se jugó en Indiana. Además en esta postemporada tienen un récord de 8-1 en casa. Sin duda son motivos para el optimismo.

Los Warriors por otro lado también tienen un récord de 2-1 en los terceros partidos. Su única derrota se produjo en la segunda ronda contra los Pelicans. En aquella ocasión perdieron en New Orleans (100-119) tras llevarse los dos primeros partidos de la serie. Sin embargo, los de Oakland no están jugando demasiado bien fuera de casa. Tienen un récord de 4-4 a domicilio.

Lo que pase esta noche va a marcar el rumbo del resto de la serie. Si los Cavs ganan mantendrán intacta la esperanza de volver a conquistar el Anillo. Sin embargo, si los Warriors ganan la serie estará prácticamente sentenciada. De momento, en toda la historia de los Playoffs nadie ha remontado un 3-0. Sea como sea, esta noche podremos salir de dudas.