La década de los 80 desde mi punto de vista ha sido una década de lo más interesante en muchos aspectos, la verdad es que me pillo bastante joven para comprender muchas cosas, pero aun así, siento como muchos y muchas otras personas coetáneas una cierta nostalgia, y es que no es para menos.

Musicalmente ni que decir, muchos de mis grupos favoritos son de esa década, la de magníficos deportistas que nos han dado, y luego esos looks que se gastaba la gente y que se han empeñado en hacer un revival gente actual.

Y dentro de esos looks hubo uno que me llamó poderosamente la atención, de hecho mi héroe televisivo, el gran Hércules Poirot, serie que comencé a ver, como no, en esos años lucía uno, hablo de ese bigote tan mítico que se dejaba la gente, bigotes muy bien cuidados, algunos hasta engominados y donde no se movía ni un pelo, ni la tramontana más fuerte podía con ellos.

Y esta moda no fue ajena a nuestro deporte, de hecho hubo un gran número de jugadores que se pasaron a esta moda, a la cual se apuntó nuestro Mr Marshall de hoy, muy conocido por hacer gala de un bigote infalible, como también lo era su juego.

Un jugador poco vistoso, pero muy efectivo, de esos que a mí personalmente tanto me gustaban, y que sin hacer apenas ruido cuando ibas a las estadísticas finales pues venga 20 puntitos y 10 rebotes, y lo mejor sin sudar, y manteniendo intacto cada pelo de su bigote tan bien cuidado, hasta el último pelo del mismo.

Hoy os hablaré del que yo bien de pequeñito conocía como el bigote infalible, Don Ralph McPherson, un ala-pívot nacido en Dallas(Texas), si donde pusieron fin a la vida de JF Kennedy, quien hará el próximo diciembre 60 años, y quien hoy hemos decidido rescatar del baúl de los recuerdos para rendirle un más que merecido homenaje.

Ralph no fue un jugador mediático, de la escuela de los Schlegel y compañía, era un jugador poco vistoso y atractivo para el público, pero altamente eficiente y productivo, capaz de postear, de jugarse un lanzamiento exterior o correr un contrataque como un base.

Un jugador multiusos, de esos que harían feliz a cualquier entrenador, aunque lo suyo le costó, de hecho fue elegido en la 9ª ronda del Draft de 1992, con el nº 188 por los Dallas Mavericks, tras haber jugado en la Universidad de Texas-Arlington.

No se pudo hacer un sitio en la NBA, por lo que se fue a la CBA, de la mano de los Albany Patroons de New York.

Allí acumularía grandes conocimientos de juego, tuvo la gran suerte de ser entrenado por un tal Phill Jackson, sus buenas actuaciones la valieron para acudir al campus de los Knicks, sin suerte, jugando un par de años más en los Patroons con los que consigue el título de la CBA la temporada 84.

En 1985, con 27 años Ralph decide dar el salto a Europa y lo hace a la Liga alemana, es el Gottingen quien logra convencerle, pasando la temporada al Bamberg, fichando finalmente la temporada 87-88 por el equipo que dominaba la liga alemana por aquel entonces, el Saturn de Colonia.

Esa temporada se le pudo ver jugando en el Palau Blau Grana la Copa de Europa, donde fueron apalizados y vengados de la dolorosa derrota a la que fueron sometidos en tierras alemanas.

Sus buenas actuaciones llevan a que desde la ACB, por parte, en este caso del Taugrés se le presente una oferta para entrar a formar parte de este equipo que poco a poco iba creciendo como la espuma, sin poder decir que no, y donde jugaría durante dos temporadas, donde dejó grandes actuaciones, demostrando todo su talento y clase.

Para que se hagan una idea, su juego era como el del típico jugador conocido como un 3.5, instaurado en nuestro país por Andrés Jiménez, es decir, que dada su altura podía jugar en las cercanías de la canasta para generar ventajas con aleros más bajos que él, o cuando le defendía jugadores más interiores y pesados, salir afuera y clavarse un triple, como el mejor de los escoltas.

Allí formaría pareja de americanos, con otro tejano, aunque éste de Houston, otro de mis jugadores favoritos de la época, un tal Larry Micheaux, formando sin duda una gran dupla.

El debut de Ralph en la ACB se produjo el 15 de octubre de 1988, en Madrid contra el Estudiantes, donde perdieron, firmando el de Texas 11 puntos.

Su temporada fue enorme, con medias de 24 puntos y 7 rebotes, destacando su 48% en t3.

No bajó de los 10 puntos, firmando en 30 de los 38 partidos de liga disputados 20 ó más puntos, destacando los 43 que le endosó al Valladolid o sus 31 y 30 puntos contra el Madrid de la fase regular.

La siguiente temporada Ralph seguiría a lo suyo, en una línea de la temporada anterior, firmando 19 puntos y 7 rebotes por partido, la llegada de Ramón Rivas al equipo hizo que bajase un poco su aportación anotadora.

Fue su último año en Vitoria, adonde llegó una pequeña revolución, con la llegada entre otros de un tal Chicho Sibilio y Joe Arlauckas.

Su cartel seguía siendo muy bueno en ACB, lo que hizo que el recién ascendido a la máxima categoría, el Juver de Murcia lo fichase para que fuese una de sus piedras angulares para su nuevo proyecto.

En el equipo murciano valoraban muy positivamente su polivalencia, calidad, capacidad para anotar y su experiencia, en fin, que venía siendo toda una perita en dulce para un equipo que tenía entre ceja y ceja mantener la categoría, para intentar no ser el típico equipo ascensor.

A Murcia llega acompañado de Julio Torres, con quien le unía una amistad y quien le ayuda en sus primeras semanas en la ciudad, como pareja americana el club se decide por Tom Gneiting.

En Murcia en su primera temporada se va a los 23 puntos y 8 rebotes, destacando su victoria ante el Madrid de los Roberts y Herrera, o ante el Barcelona de los Epi y Piculín Ortiz, partido en el que nuestro Mr Marshall se fue a los 33 puntos. El equipo se salvaría del descenso, en un PO contra el Oximesa, firmando de media 24 puntos y 9 rebotes en 3 partidos.

En el partido contra los blancos, a pesar de que al inicio del partido no le entraba nada, acabó siendo clave con sus triples.

La siguiente temporada el equipo se reforzaría con Clarence rebote Kea, un todo un campeón de Europa, y quien atesoraba una gran experiencia. Ralph firmaría medias de 21 puntos y 6 rebotes, siendo vital para que el equipo estuviese a casi nada de ganar plaza para jugar en Europa, lástima de aquel partido ante el Léon.

La siguiente temporada fue la última que pasó en Murcia y en la ACB, fue la liga del 3er extranjero, Ralph la empezó un poco más tarde, aparte de que se lesionó y le costó coger ya el ritmo, tenía ya 34 años.

Haría tripleta con Melvin Cheatum y Mark Bradtke, firmando unos números bastante buenos, con 17 puntos y 7 rebotes.

Sus números en ACB en las 5 temporadas que estuvo deleitándonos con su juego efectivo y muy eficaz fueron muy interesantes, firmando algo más de 21 puntos y casi 7 rebotes en los 175 partidos disputados entre Vitoria y Murcia.

Sin ofertas en nuestra Liga, decide volver a EEUU para enrolarse en las filas de los Rochester Renegade de la CBA, donde estaba como entrenador el prestigioso Bill Musselman, pero ello no impidió que la temporada 1993-94 pusieran al cierre a la franquicia por lo que Ralph decidió jugar sus dos última temporada en Europa, concretamente en la liga alemana y la liga austriaca, precisamente en Alemania volvería a repetir título, despidiéndose con otra liga más, ésta última en la liga austriaca, donde pondrá fin a su trayectoria profesional a los 37 años.

De su vida supimos que estuvo vinculado como no a nuestro deporte, como entrenador durante 10 años , de 1999 a 2009, en el Arlington High School y Grace Prep Academy.

En lo que se refiere a su vida fuera del deporte, sabemos que vive en Fort Worth, a poco más de 30 millas de Dallas, y que lleva más de 18 años trabajando en ventas dentro de las industrias farmacéutica, de servicios comerciales y de cuidado de la piel.

Y con bastante éxito, atribuible en parte a sus años practicando atletismo, los cuales le proporcionaron una base firme de determinación, competitividad y tenacidad para ser el mejor, todo esto según su Linkedin.

Por cierto, ya no usa bigote…