Sentarse a hablar con Diego Ocampo (Ourense, 1976) obliga a prestar atención. El técnico gallego, que afronta un nuevo reto en el filial del FC Barcelona, ofrece siempre reflexiones reposadas e interesantes. A nivel de formación, alguien consciente de cuán difícil es alcanzar las metas marcadas y/o soñadas. Atiende a Fullbasket tras el triunfo azulgrana ante el Benfica para valorar la adaptación de los nuevos y definir qué objetivos se marca el club para este curso en la LEB.

Tres victorias en tres partidos, algo intrascendente a estas alturas, pero el equipo transmite buenas sensaciones. ¿Cómo lo ve?

Los resultados ahora no importan nada, esa es la realidad. Nosotros queremos seguir mejorando y creciendo, así como juntarnos como equipo porque tenemos algunos jugadores que están en dinámica ACB, que es lo que queremos. Estoy muy contento con la actitud que están mostrando hasta el momento. Creo que tenemos un bloque de calidad, pero ahora debemos trabajar con mucha exigencia porque el Barça es un club que no regala nada.

Un curso más se apuesta por una plantilla joven en una LEB Oro que ha subido el nivel. Será una prueba de resistencia importante para ellos.

Yo creo que todo lo que sea duro es bueno. Trabajaremos para preparar a los jugadores de cara al primer equipo, pero también es importante saber que llegar a un equipo ACB o Euroliga no es fácil y nadie te lo va a regalar. Es muy importante aprender en la vida que las cosas cuestan y la LEB es una liga con mucho oficio, que cada año mejora y con un nivel alto, así que estaremos obligados a currar mucho si queremos ser competitivos.

Hace dos años tuvieron que llegar Herun y Dago Peña para revertir una mala dinámica de resultados. Decía Julbe por aquel entonces que era importante que los jugadores jóvenes no se frustraran. ¿Es el aspecto mental algo cada vez más importante en el deporte?

Desde luego, aprender a tolerar la frustración. A veces cuando no salen las cosas te frustras. Yo creo que hay que revelarse contra eso y superar las adversidades. Los jugadores en etapa de formación deben trabajar lógicamente su aspecto técnico, físico… pero cada vez es más básico el tema mental. Y esa etapa también la trabajamos aquí. La psicología en el deporte es fundamental, más incluso que la táctica.

Lleva un mes trabajando con el equipo. ¿Cómo se están adaptando los nuevos?

Veo a todos los nuevos muy implicados y abiertos a aprender, escuchar… La verdad es que estoy satisfecho. Tyler (Rawson), Kari (Jónsson), Leandro (Bolmaro)… todos están mostrando inquietudes para mejorar. Ahora estamos en un proceso importante porque nosotros, el staff, necesitamos conocerlos bien, no solo para ayudarles en el tema deportivo sino también en el ámbito personal. Es una función importante y seguramente no valorada desde fuera, pero imprescindible para el desarrollo de una temporada.

También los propios jugadores que ya estaban el año pasado deben adaptarse a sus nuevos compañeros, ayudarles si están mal, ir a comer juntos, hablarles en inglés para entenderse, también en español para mejorar la comunicación, llevarles a que conozcan la ciudad… son detalles importantes en la construcción de un equipo. Si hay química siempre se trabaja mejor.

Rechazó entrenar al Manresa en ACB para firmar por el Barcelona. ¿Le sorprende que haya gente que no lo entienda?

Si miramos simplemente el aspecto de competición puedo llegar a entenderlo, pero venir aquí es algo que me motivaba mucho. Era una decisión importante en mi vida y afronto el reto con la máxima ilusión.