Este viernes arranca en Rumania el Europeo de 3×3 y en Fullbasket hemos hablado con Jaume Comas [1974], el seleccionador masculino. El técnico catalán cree que en España todavía se deben dar más pasos para que el 3×3 crezca. Además, Comas, que no continuará en el organigrama del FC Barcelona, nos cuenta cómo ha sido su experiencia como técnico asistente de Los Angeles Clippers en la Summer League de Las Vegas.

Empecemos hablando de su experiencia NBA. ¿Cómo surgió la oportunidad?

Pude ir allí gracias a Johnny Rogers, que es ojeador de los Clippers. Me llamó antes de acabar la temporada y me dijo que había esta posibilidad si estaba interesado. No me lo pensé demasiado, dije que sí, mandé mi currículo y tras un proceso de selección me escogieron.

¿Cuál es la metodología de trabajo allí?

Es otro mundo. Primero estuvimos cuatro días en Los Angeles, en el cuartel general de los Clippers. Hacíamos doble sesión de entrenamientos, mañana y tarde, con una mezcla de jugadores interesantes: jugadores drafteados, algunos que no jugaron muchos minutos durante la temporada NBA, algún extranjero y los de la G-League. Se hace trabajo físico, mucha técnica y táctica, algo de vídeo y prepararnos bien para la liga de verano en sí. Es una preparación que combina el trabajo colectivo con el específico. Una vez comenzada la competición ya disminuye el número de entrenamientos.

¿Qué aspecto le sorprendió o impresionó más?

Una de las cosas que más te impresiona, sobre todo si lo comparas con lo que tenemos aquí, son las estructuras. El material, las instalaciones… Y después toda la profesionalidad que percibes. Fisioterapeutas, ayudantes, todos están tratados a un mismo nivel y se dan todas las facilidades para trabajar cómodo. La organización es brillante.

¿Qué beneficios personales sacó de la experiencia?

Yo creo que en cualquier sitio se aprende, pero allí un poco más porque la metodología de trabajo es distinta. Ves cosas nuevas, algún ejercicio diferente… y tú mismo puedes aportar. En realidad no deja de ser un aprendizaje mutuo. Es una experiencia más que me servirá para un futuro, a nivel de trato con los jugadores, la importancia del trabajo de video…

Jaume Comas, el segundo por la izquierda, con el resto de ayudantes de los Clippers en la Summer League. FOTO: LA Clippers.

Ese es seguramente uno de los aspectos más interesantes del mundo NBA. Siempre abren puertas a los entrenadores europeos…

Allí guardan estas épocas de verano para que los entrenadores europeos vayan y aprendan. Pero ellos también se benefician por decirlo de alguna manera. Yo por ejemplo tenía muchos puntos para que me cogieran porque había entrenado a dos de los mejores prospects de Europa -Samanic y Kurucs-, por lo que a ellos les gusta saber cómo está el mercado europeo, cómo trabajamos…

Aprovechando que han salido esos dos nombres, ¿pierde el Barça en Samanic a un jugador con futuro NBA?

Yo creo que lo hubiera perdido cualquier equipo. Si no se tuerce nada, Samanic será jugador NBA. Él siempre ha tenido claro que su destino final es Estados Unidos. El Barça no era más que un escalón. Su sueño no es jugar en el Barça, ni en ningún otro club europeo, sino ir a la NBA. Y es lógico, lo piensan casi todos los jóvenes.

Siguiendo en clave Barça, da la sensación que el trabajo que se realiza en las categorías inferiores no tiene una visibilidad a nivel público, sobre todo por la falta de oportunidades que hay en el primer equipo. ¿Qué opinión tiene al respecto?

No creo que sea tanto un problema del club, diría que es del baloncesto actual. Cuesta ver a equipos de primer nivel dando oportunidades a los jóvenes. A nivel personal me quedo con la evolución de los jugadores que hemos tenido en el B. Todos son mejores que hace tres años cuando llegamos.

¿Por qué no continúa en el Barça?

Son cosas que pasan. No nos hemos puesto de acuerdo. Se acaba una época muy buena a nivel personal. Entré hace tres años con Alfred [Julbe] y creo que hemos hecho muy buen trabajo.

Cambiemos de tercio. ¿En qué situación se encuentra actualmente el baloncesto 3×3 en España?

Estamos mejor que hace unos años, pero aún lejos de otros países europeos y del mundo. Nos falta cambiar el chip. El 3×3 ya es un deporte. Desde que el Comité Olímpico lo valida para 2020 significa que ya se pueden empezar a hacer competiciones como un deporte cualquiera. El 3×3, que ya tiene unos seis años de historia, debe ser visto como un deporte más y por lo tanto hay que invertir. Creo que los clubes, ligas e instituciones de España necesitan entenderlo y apostar.

Uno de los pasos que se debe dar es el de desvincularlo, por decirlo de alguna manera, del streetbasket?

No creo que deba desmarcarse del todo, pero hay un cambio sustancial, y es que ahora hay una normativa FIBA, competiciones y un arbitraje. Antes podías jugar en una pista en Nueva York con unas normas y después aquí en Barcelona con otras. Ahora no. Se ha unificado todo. Lo compararía con el volley playa y el volley pista, que se separaron hace unos años y van por libre.

¿Qué países son referencia?

Los países que son más débiles en el baloncesto tradicional 5×5 como Hungría o Holanda. Después están países como Serbia, Letonia Eslovenia que tienen mucho potencial en ambas modalidades. Y ojo con los asiáticos como Mongolia que están trabajando bien y pueden ser potencia. Nos tenemos que poner las pilas para estar a su altura.

Otro aspecto que debe explicarse es que los jugadores no tienen que ser, necesariamente, profesionales del 5×5. ¿Verdad?

Eso es, el perfil del jugador 3×3 puede ser muy variado. Un buen jugador de 5×5 no tiene porque ser bueno en 3×3. De hecho, hay pocos casos hasta la fecha. El estilo de juego es distinto, así como las características físicas. Los partidos tienen un ritmo alto, apenas hay segundos para relajarte, se necesita explosividad…

Este año se puso marcha en Cataluña un circuito de 3×3 que concluyó hace unas semanas en Barcelona. ¿Qué valoración hace como principal promotor?

La valoración es excelente. En el primer año de vida hemos tenido más de mil equipos, más de cuatro mil jugadores… Cada ciudad que ha acogido la competición se ha volcado con el 3×3. Para Cataluña es muy importante haber dado este paso. Ahora el reto es seguir construyendo cultura de 3×3.

Si pudiera pedir un deseo para el 3×3, ¿cuál sería?

Uno de mis sueños es estar sentado al lado de Sergio Scariolo dando la lista de España 3×3. Primero que él diera la suya y después nosotros la nuestra. Sería un gesto de normalidad absoluta y un paso importante para este deporte.