Los recientes precedentes entre Barcelona y Baskonia impiden hacer cualquier tipo de apuesta. Por igualdad en las plantillas y por cómo ambos equipos son capaces de revertir marcadores adversos por encima de los 20 puntos. Se vio en los encuentros de la Euroliga así como en las pasadas semifinales de la ACB. Y se vio nuevamente en el Fontes do Sar, donde el conjunto vasco se complicó, casi sin percatarse, un partido que tenía ganado a finales del segundo periodo [27-46] y parecía sentenciar en el tercer periodo con un 47-63 [min 27]. Pero los de Pesic, con un atinado Kuric y dos marchas más en defensa, rozaron la remontada. Llegaron a colocarse a un solo punto [72-73, min 37] tras una canasta del tirador estadounidense y pudieron forzar la prórroga nuevamente con el ex del Zenit, pero el triple clave no entró y Baskonia se clasificó para su primera final de Supercopa desde el 2011.

ESTADÍSTICAS

El inspirado arranque del Barcelona, sobre todo de un hiperactivo Claver [10-5], fue un puro espejismo. Reaccionó ávido Pedro Martínez desde el banquillo, dando entrada a Marcelinho y Garino, y estos cambiaron radicalmente el signo del encuentro. El argentino, a base de triples desde la esquina; el brasileño, poniendo en práctica lo que lleva haciendo siempre. No cambiaban los azulgrana tras bloqueo y Huertas castigaba con su inconfundible bicicleta.

Tuvo que parar el encuentro Pesic, molesto por la falta de comunicación atrás y un par de pérdidas evitables. Apareció entonces Pangos con un triple acrobático para cerrar el primer periodo [21-22]. El Barça, aún en construcción, acusó en exceso las pérdidas [ocho al descanso, encajando diecisiete puntos por ello] y vio como Baskonia se disparaba en el marcador con un vendaval ofensivo de una efectividad suprema [27-46]. Garino no fallaba, Janning se sumaba a la fiesta y Poirier se hacía grande en la pintura. 

No pudo empezar peor la segunda mitad para los intereses catalanes, con una pérdida y seis puntos consecutivos de un imparable Shields. El nuevo fichaje de Baskonia desplegó todo su potencial físico con tres penetraciones, casi miméticas, remontando línea de fondo. Pero cuando los de Pedro Martínez parecían tener el encuentro en su terreno -por marcador, ritmo y sensaciones-, el Barça se activó atrás y comenzó a reducir la diferencia.

Resurgido el equipo catalán, a Baskonia le entraron los nervios y falló todo aquello que anotaba con pasmosa facilidad en la primera mitad. Kuric y Pangos dieron un paso al frente, coincidiendo con Font en pista, mientras que Oriola ofreció mejores prestaciones que Tomic, pero unas nefastas decisiones de Singleton condenaron al Barça. El ex de Panathinaikos olvidó su espalda para felicidad de Shengelia y lanzó un triple en transición sin sentido que hasta generó incredulidad en la afición que abarrotó el Fontes do Sar.

Aún así, el Barça tuvo un triple final de Kuric para forzar la prórroga, pero éste no entró y el Baskonia celebró su pase a la final de la Supercopa.