Segunda madrugada de pretemporada en la NBA con un gran protagonista: Luka Doncic hizo su debut con los Dallas Mavericks y fue el máximo anotador de un partido sin historia ante los Beijing Ducks de China [116-63].

Más allá de sus correctos números –16 puntos, seis rebotes, dos asistencias y tres tapones-, Doncic dio muestras de haber trabajado un aspecto físico que le hará falta este curso: la velocidad. Ayudó posiblemente a tal percepción el rival, con poco bagaje táctico, pero el esloveno estuvo ágil en varias acciones ofensivas. Una buena muestra de ello fue su primera canasta, un contraataque que él mismo lideró y finalizó con una bandeja tras previamente haber alargado el bote, inteligentemente, con la mano izquierda. Durante el choque dejó destellos de su calidad mientras sus compañeros, en el banquillo, celebraban su debut con entusiasmo.

Otro de los atractivos de la noche era ver el debut de Kawhi Leonard con los Toronto Raptors. Había ganas de verle en pista tras una temporada prácticamente en el dique seco. Y Leonard, pese a su lógico oxidado, demostró que ciertos aspectos de juego como el tiro a media distancia tras bote en suspensión siguen intactos. El alero terminó con 12 puntos y los canadienses superaron 122-104 a los Blazers.

Finalmente, en Oakland vimos el primer partido de pretemporada de los Warriors… con derrota frente a los Timberwolves [110-114] de un Derrick Rose gratamente veloz [16 puntos]. El que fuera MVP de la liga hace siete años volvió a deleitarnos con penetraciones imprevisibles y cargadas de explosividad. Curry, con 21 puntos, fue el mejor de los campeones, aunque no pudo evitar el tropiezo. Jimmy Butler no jugó.