Monbus Obradoiro se lleva la primera victoria del curso en un partido muy serio, tanto en ataque como en defensa, ante San Pablo Burgos. El trabajo de los ala-pívots obradoiristas fue clave, pues dejaron a Deon Thompson en 0 puntos; mientras que el acierto exterior de los aleros dejó sin posibilidades de remontada a los burgaleses.

El inicio de partido fue impropio para un partido entre dos equipos que ‘a priori’ van a luchar por eludir el descenso. En lugar de salir con cautela a ver que hacía el rival, el ritmo de juego en los primeros minutos fue vertiginoso. La excelente dirección de Fitipaldo iba a ser prontamente contrarrestada por los interiores del Obradoiro. Maxime de Zeeuw, en los momentos que su tobillo le permitió jugar y, especialmente Nacho Llovet, fueron los puntales de los locales en el primer cuarto, permitiendo a su equipo finalizarlo por delante en el electrónico (22-17).

Los dos ala-pívots del Obradoiro seguían dominando en ambos lados de la cancha a sus pares. Sin embargo, quienes tomarían el protagonismo para los locales serían los aleros. Vasileiadis y el ‘rookie’ Stephens, apoyados en una gran defensa, abrieron brecha desde el 6’75, haciendo inútiles las canastas de Kravstov. Burgos cometía errores propios de un primer partido de temporada, mientras que el Obradoiro realizaba una buena circulación de balón, lo que permitió a los gallegos mantener la renta por encima de diez puntos hasta el descanso (45-32).

La tónica cambió tras la salida de vestuarios. Los burgaleses salieron dispuestos a remontar la desventaja y llevarse el encuentro. Un parcial 8-0 hizo saltar las alarmas en el equipo de Moncho Fernández hasta que, de repente, emergió en el partido la figura de Ben Simons. El norteamericano anotó tres triples casi consecutivos para devolver la renta a más de diez puntos. Sin embargo, otro parcial de San Pablo Burgos les permitía volver de nuevo al partido. Kostas desde el arco y De Zeeuw desde dentro, devolvieron la ventaja al Obradoiro para encarar los últimos diez minutos con 13 puntos de ventaja (69-56).

Por enésima vez, los visitantes amenazaban con volver al partido. Esta vez Jaramaz y Frazier daban esperanzas a los burgaleses. Pero si en el tercer cuarto el francotirador fue Simons, la Ley de Kostas (Vasileiadis) imperó en estos minutos. El alero griego encestó cuatro seguidos para irse a los 18 puntos en lo personal y aventajar al Obradoiro en 11 puntos de cara a la recta final del encuentro. Pese a todo, San Pablo Burgos no hincó rodilla y luchó hasta el final para intentar dar la vuelta al choque. Sin embargo, los locales manejaron muy bien la renta, haciendo que el primer partido en casa del curso se tradujese en victoria (91-81).

Estadísticas del partido

 

Jornada 1: Monbus Obradoiro 91 – San Pablo Burgos 81 from ACB on Vimeo.