A pocos días de que arranque su tercera temporada en la NBA, Tomas Satoransky (30/10/1991) nos atiende desde Washington en un perfecto castellano, aunque él considere que lo tiene algo oxidado. Natural y humilde, el base checo afronta el curso con la máxima ilusión. En 2019 será agente libre, pero ahora no piensa en eso ni en un posible regreso a Europa. Mantiene la adrenalina de haber clasificado a su país para el Mundial, el primero que disputará la República Checa.

En primer lugar, felicidades por ese billete para China 2019… No ha sido fácil.

Muchas gracias, estoy muy orgulloso de haber cumplido el objetivo. Será el primer Mundial para nuestro país y además lo hemos logrado en unas ventanas durísimas. El grupo ha jugado muy bien. Creo que tras el Eurobasket del año pasado nos conjuramos y todos han sabido dar un paso al frente.

¿Es esta clasificación un impulso para el baloncesto en su país?

Yo creo que sí porque los otros deportes colectivos a día de hoy no están teniendo tanto éxito. No fuimos al Mundial de Rusia de futbol, en hockey no estamos bien… así que pienso que habrá un repunte de niños que quieran apuntarse a hacer baloncesto. Contra Rusia hicimos récord de asistencia con casi 9.000 personas en el pabellón, ese es el camino.

¿Allí se juega más en la calle o en las escuelas?

En la escuela, definitivamente. Hay pocas pistas callejeras.

¿Cuáles son sus primeros recuerdos jugando a baloncesto en la República Checa?

¡Uf! Tendría que hacer mucha memoria y no soy muy bueno en eso (risas). Pero seguramente jugando en el pabellón de Praga con 15 años, ya contra profesionales. Intento ir cada verano, es mi casa.

En la NBA el verano es mucho más largo que en el baloncesto europeo… ¿Se aprovecha mejor?

Es evidente que tienes mucho más tiempo para prepararte. Yo estaba acostumbrado, en el Barcelona, a terminar en junio. El primer verano fue raro, y de hecho a veces pienso que es demasiado.

¿En qué se ha centrado este verano?

Realmente en mejorar un poco de todo, el rebote, seguir mejorando el tiro aunque ya mejoré… y también atléticamente. Estuve unos días en Barcelona con Diego Ocampo, el entrenador que más me ha marcado y más me conoce.

¿Qué aspecto fue el más difícil para su adaptación a la NBA?

Es muy difícil estar preparado mentalmente. Es lo que más aprendí aquí. Estar preparado porque puede pasar de todo y tienes que estar listo para coger responsabilidad. Venía de jugar mucho en Barcelona y al principio te cuesta, pero luego entiendes que necesitas estar siempre enchufado.

El año pasado aprovechó muy bien los minutos que tuvo cuando se lesionó Wall.

La verdad es que me sentí cómodo, aunque también cuando llevas 30 partidos seguidos notas el cansancio. Necesitas prepararte muy bien antes y después de los partidos. Personalmente estoy intentando mejorar mi juego de 2-3, porque el equipo necesita esta versatilidad, pero he de admitir que cuesta (risas).

¿La llegada de Austin Rivers a la franquicia puede perjudicarle a nivel de minutos?

No lo sé, realmente no veo la llegada de ningún compañero como una amenaza. Si tuviera que verlo todo como amenazas no podría estar aquí. Creo que hasta ahora no hemos tenido a ningún jugador que se pueda generar sus tiros saliendo desde el banquillo. Podremos congeniar, estoy seguro.

Afronta usted su tercera temporada en la NBA. ¿Algún objetivo?

A nivel personal intento enfocarme en todo lo que puedo controlar. No te puedes desconcentrar con lo que ocurre fuera. Si te confías es malo. Trabajar, mejorar cada día, preparar mi cuerpo… Conozco mi rol y lo bueno es que los compañeros ya me conocen. Ojalá pueda ser un gran año. Se nos exigirá llegar a final de Conferencia y creo que podemos estar en la lucha.

Es la pregunta típica, pero obligatoria. ¿Con qué base rival ha sufrido más?

Hay muchos, pero me quedaría con Curry y Irving. Realmente son muy difíciles de defender. Curry por cómo se mueve sin balón y porque desde que pasa medio campo puede tirar. Irving es de los mejores creándose sus propios tiros. Me sorprendió también Rozier, juega muy bien.

Hay poco tiempo para desconectar durante la temporada… ¿En qué invierte su tiempo libre?

Veo mucho baloncesto (risas). Durante todo el año, sobre todo europeo. Intento seguir al Barcelona, al Betis… y luego estar con mi mujer, por supuesto.

Como ciudad para vivir, ¿Barcelona o Washington?

Barcelona, ¡sin duda!

El próximo verano termina contrato… ¿Se ve volviendo a Europa?

De momento no pienso en nada. Quiero hacer todo lo posible para quedarme aquí, estoy convencido que tendré oportunidades. Como he dicho antes, solo puedo centrarme en lo que yo puedo controlar. Si no saliera nada, obviamente tengo una relación muy especial con el Barcelona y tendría preferencia antes que cualquier equipo. Pero insisto, solo pienso en la NBA.

Una última, ¿qué opinión tiene del adiós de Navarro?

El baloncesto le va a echar mucho de menos. Es lo que tenía que pasar, porque con su cuerpo y las lesiones era difícil seguir más tiempo. Me gusta que al menos se vaya habiendo ganado la Copa. Va a seguir en el club y eso es una buena noticia.