Los chicos de Laso vencieron en una cancha muy complicada ante un Valencia Basket que puso las cosas muy complicadas. Más aún teniendo en cuenta que visitaban la Fonteta. El partido estuvo marcado por un acierto sorprendente en la línea de de tres puntos y una igualdad en el marcador. El jugador ’23’ del Real Madrid demostró que quería llevarse la victoria y anotó cuatro triples en tres minutos.

Pese a eso, Dubljevic y Matt Thomas, se echaron al Valencia a sus espaldas, siendo los jugadores más destacados de los locales. Fue precisamente en la segunda parte cuando los visitantes cedieron ligeramente y los blancos consiguieron una ventaja de +16 en los primeros diez minutos. Momento en el que Sam Van Rossom se puso la capa de superheroe y salió al rescate del equipo naranja. Poniendo el último cuarto empatado a 46.

Con la emoción por todo lo alto los dos equipos se dispusieron a llevarse la victoria. Fue precisamente Campazzo el que cerró la fiesta y supo administrar la distancia jugando perfectamente con el marcador. La Fonteta fue testigo de como el Real Madrid se convertía en nuevo líder en la clasificación. El Valencia -que hizo un gran partido- hizo todo lo posible para llevarse el encuentro, unos esfuerzos que quedaron en vano pero que invitaban a pensar en positivo.

El partido estuvo marcado por un duelo marcado duelo preciso entre Dubljevic y Tavares. Un duelo de alturas que fue muy intenso e hizo las maravillas del público. El pívot valenciano acabó con 15 puntos y su compañero de baile con 10. Randolph volvió a estar imperial y ejerció de líder junto a Llull en un campo muy complicado.

70 – Valencia Basket (26+15+5+24): Vives (7), Sastre (9), Abalde (3), Doornekamp (11), Dubljevic (15) -cinco titular- García (3), Matt Thomas (2), Will Thomas (10), Van Rossom (8) y Labeyrie (2).

88 – Real Madrid (28+17+21+22): -cinco titular- Llull (17), Caseur (12), Deck (10), Randolph (14), Tavares (10) -cinco titular- Rudy Fernández (11), Campazzo (3), Reyes (3), Carroll (6), Prepelic (2) y Kuzmic (-).