La cadena deportiva de Catalunya “Esport 3” anunció oficialmente este lunes que dará baloncesto en abierto una temporada más, añadiendo a su ya apuesta por la Liga Dia la retransmisión de algunos partidos de LEB Oro (centrándose en Barcelona B, Força Lleida y CB Prat).

Una brillante noticia, porque dará notoriedad a una competición que corre el riesgo de quedar en el anonimato más absoluto y porque permitirá que los jóvenes sigan viendo baloncesto por TV.

Cierto es que las tecnologías han cambiado radicalmente los hábitos de consumo, especialmente en el público juvenil. La denominada Generación Z olvida la televisión y se centra en Youtube. Por eso es raro que en España no se apueste más por esta plataforma como si hace la NBA y la FIBA.

Ahora bien, tener partidos de baloncesto íntegros y en abierto por televisión (no solo cápsulas de resúmenes) es una gran noticia para nuestro deporte. Los frikis seguirán apañándoselas para ver los partidos en webs pirata, pero hay un grueso de gente, de 50 años para arriba, que sigue consumiendo única y exclusivamente TV. No maneja los entresijos de Internet.

Aparecer en pantalla, ser una opción de consumo en un mercado saturado de canales. Otros deportes, como las motos o la Fórmula 1, han perdido a una masa de seguidores que no quiere o puede abonarse a Movistar. Esos que sin ser apasionados sí se sumaban a las retransmisiones de TVE y Telecinco por el hecho de consumir deporte.

El baloncesto necesita repercusión más allá de la selección y cualquier apuesta por aparecer en TV es positiva. Pensaba este fin de semana, durante el derbi Manresa-Penya, en la cantidad de gente en Catalunya que lo hubiera seguido por Esport3 y la que posiblemente ni se enterase de qué pasó (aunque aquí el debate se nos va más allá de la TV).

Teledeporte, Esport3, GOL, Barça TV y Real Madrid TV con diferidos… El baloncesto en abierto aún vive. Y que dure.