Plantilla San Antonio Spurs 18/19

¿Por qué no? Esa es la pregunta que se debe haber hecho todo aficionado a las espuelas tras este verano. Cuando parecía que la marcha de Leonard traería a varios jugadores jóvenes para comenzar la inevitable reconstrucción tras veinte años gloriosos, lo que acabó pasando fue que el alero se marchó al frío norte y DeRozan, estrella de los Raptors por tantos años, arribó a San Antonio para poner otra bala en el cargador de Popovich. Recargando para una nueva danza en el salvaje Oeste.

A priori, la idea parece tan arriesgada como atractiva. Un comentario común en los círculos de la NBA ha sido que “si con Leonard fuera todo el año lograron casi ganar cincuenta partidos, ¿qué no harán ahora que han incorporado a DeRozan?” Otros se preocupaban por el encaje del de Compton en un equipo que ha perdido tiro de tres al mandar tanto a Kawhi como a Danny Green hacia Canadá, mientras que los últimos protestaban porque no se les hubiera concedido el deseo de ver a los Spurs, por fin, poniendo rumbo hacia los Puertos Grises del Draft.

¿Qué ocurrirá? Nadie lo sabe, pero el experimento parece una idea con mimbres de éxito. Aldridge, solucionados sus problemas con el entrenador, renovado y con la confianza disparada, firmó una temporada espectacular que permitió otra visita a la postemporada, a pesar de la rápida eliminación a manos de los Warriors. Para ayudarle llega Poetl, joven, defensivo y petición de Popovich para renovar un juego interior donde Pau, 38 años ya, probablemente pierda aún más peso y baje hasta los veinte o veintidós minutos por partido. Puede seguir aportando merced a su descomunal talento ofensivo, pero no mantener el ritmo necesario en defensa. Sin embargo, es un lujo poder sacar para percutir defensas en la pintura al que sea, probablemente, el segundo mejor jugador europeo de la historia.

Por fuera, Dejonte Murray a los mandos con Patty Mills cubriéndole las espaldas, y un DeRozan que querrá reivindicarse en su primera temporada fuera de Toronto y del más suave Este. Volvió Rudy Gay, aunque se marchó Anderson, y se quedan también Bertans y Forbes. Añadieron en la agencia libre a Belinelli, que fue uno de los jugadores más importantes de los sorprendentes 76ers el pasado año y puede representar una opción magnífica para manejar el balón y tirar desde fuera saliendo desde el banquillo. Junto a él, una de las esperadas sorpresas del draft como es Lonnie Walker. A pesar de una lesión que lo tendrá parado entre seis y ocho semanas, hay muchas esperanzas puestas en un joven que cayó mucho más de lo previsto en el draft.

Y llegados a este punto, habrá quien se pregunte: ¿no olvidas a alguien? Por supuesto. San Antonio arranca la 2018-2019, por primera vez, sin ningún componente del trío Duncan-Parker-Ginobili, que tantas alegrías dio a los de negro y plata. El base francés se marchó a los Hornets ante la reducción de minutos y rol que le esperaban con la presencia de Murray, Mills y Belinelli, mientras que el escolta argentino, prodigio de longevidad y de insospechadas exhibiciones en la que fue la última temporada de su carrera, anunció hace poco que se marchaba, para consternación de toda la Liga. No por esperado es menos doloroso. San Antonio ha visto como sus últimos grandes ídolos se han marchado y han dejado el recuerdo de las Finales, los anillos y la sensación de ser una presencia nunca descartable, lloviera, tronase o saliera el sol, en la postemporada.

Ahora, el coloso que nunca se para a perder para recuperar fuerzas mira al horizonte en busca de nuevos referentes. Aldridge se ganó su pequeña muesca en la historia dorada (¿o plateada?) de los Spurs con su actuación del año pasado, pero debe demostrar mucho más si quiere seguir consolidando su nombre. DeRozan enfrenta su oportunidad de mostrar a sus críticos que sí que es una auténtica estrella y que no le tiembla el gatillo cuando la presión de los Playoffs aprieta. Los veteranos, Mills, Gay, Belinelli y Gasol, tendrán que mostrar que no todo son picks de draft y jóvenes para competir en la Liga, y gente como Walker, Murray y Poetl tienen la oportunidad de mostrar que no solo tienen sitio, sino de que pueden dar el relevo a aquellos que se marcharon, dejando corazones rotos y legados añorados.

Al fin y al cabo, con Popovich a los mandos y con su historia de éxito, para los Spurs, pase lo que pase, hay que hacer valer siempre lo que dijo Tojmanovich en 1995, refiriéndose a sus Rockets: “nunca subestimes el corazón de un campeón”. Los de San Antonio no tienen artillería suficiente para ganar el anillo, pero sí para poner en aprietos a los favoritos e imponerse a la caterva de grandes segundas espadas del Oeste. ¿Lograrán dar miedo en una segunda ronda de Playoffs?

Estrella: LaMarcus Aldridge

DeMar DeRozan es un jugador con más estatus de estrella en la NBA, pero, para San Antonio, LaMarcus es más líder. El año pasado completó una campaña espectacular, llegando a colarse en la conversación por el MVP y anotando más de 23 puntos por partido. Viniendo de una campaña en la que había tenido rifirrafes con Popovich y no se acababa de acoplar al sistema de los Spurs, es todo un logro. Tendrá que compartir cancha con otro aficionado a la media distancia y recalibrar sus tiros y cuántas veces tiene la pelota en las manos, pero esta versión del texano, más maduro y centrado, tiene todas las hechuras de otra participación en el All-Star y su definitiva marca en el corazón de los fans de San Antonio.

Objetivo:

Quedar entre los cuatro primeros, dando minutos de calidad a sus jóvenes, y conseguir avanzar a la segunda ronda de Playoffs. Todo lo que llegue después de eso son añadidos menos esperados.

Previsión:

Cincuenta y dos victorias. Segunda ronda de Playoffs.