Se levantó el telón de la NBA con un interesante y entretenido Philadelphia-Boston, rivales en Semifinales de Conferencia la pasada temporada. Todo indica que andarán por ahí -o en cotas más altas- también este año.

No será por el nivel de la noche inaugural, con las dos plantillas aún de pretemporada. Eso sí, el cinco local del Garden ilusiona: Irving, Brown, Hayward, Tatum, Horford. En la práctica, muchos errores de cara al tiro, precipitaciones, anarquía y pérdidas de balón. El 21-21 al final del primer cuarto lo decía todo.

Sin apenas juego colectivo y con los sistemas de juego aún fríos, el partido ofrecía grandes duelos personales. Jayson Tatum tiene ya un rol vital en los Celtics y el alero lideró a los verdes en los primeros embistes. Joel Embiid (no se ha buscado el juego de palabras) mantenía a los Sixers sin rival en la pintura (23-10). Ben Simmons terminó también muy cerca del triple-doble: 19-15-8. Hay cosas que no cambian. Como la locura de Jaylen Brown retando a Embiid

Pese a los 16 puntos de Redick saliendo desde el banco, los Celtics merecieron el triunfo al ser los menos malos, porque también fallaban más de la cuenta. Kyrie Irving, por ejemplo, solo sumó siete puntos con 2/14 en tiros y 1/8 en triples. Fue la única nota discordante en Boston, que demostró su roster de enorme potencial y su poderío en la Conferencia Este. La suya, en cuanto se entonen un poco más.

Parciales por cuartos: 21-21, 26-21, 30-24, 28-21

MVP Celtics: Jayson Tatum: 23 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias en 28 minutos

MVP Sixers: Ben Simmons: 19 puntos, 15 rebotes, 8 asistencias en 42 minutos