Si algo nos ha enseñado la NBA a lo largo de su historia es que a veces sólo basta un cambio de entrenador para revolucionar por completo a un equipo. Lo vimos en los 80 con Phil Jackson y los Bulls, y más recientemente con Steve Kerr y sus Warriors y Mike D’Antoni con sus Rockets. Y ahora Mike Budenholzer está revolucionando a los Bucks.

Han empezado el año como una auténtica moto. Llevan siete victorias seguidas y son el único equipo invicto de la NBA. Y por supuesto, son los grandes líderes de la Conferencia Este. Budenholzer ha convertido a un equipo sin rumbo en uno de los grandes candidatos a ocupar el trono del Este.

Un ataque renovado

Cuando Jason Kidd era el técnico de los Bucks estos eran uno de los más aburridos de la liga. Era un ataque lento, predecible y que abusaba del tiro de media distancia. Vamos, un ataque chapado a la antigua. Budenholzer lo ha modernizado por completo. Y es que el nuevo técnico de los Bucks ya demostró en Atlanta que es una mente ofensiva brillante.

El gran cambio ha sido darle al ataque más velocidad y lanzar mucho más desde la línea de tres. La temporada pasada los Bucks tenían un pace de 97,16 posesiones por 48 minutos. Este año están jugando a un ritmo de 106,07. Además, han pasado de tirar 24,7 triples por noche a lanzar 40,6. De hecho, sólo los Rockets están tirando más triples. Así, no es de extrañar que su Offensive Rating haya pasado de 108,8 a 113,1.

Aún podríamos dar otro dato muy revelador. Este año los Bucks son el equipo que más triples está tirando cuando quedan entre 18 y 15 segundos del reloj de posesión con 9,9 por partido. En 2017 solo tiraron 4,7 triples en estas situaciones.

Salvando las distancias, se podría decir que Budenholzer ha decidido seguir el camino que ha marcado Mike D’Antoni en Houston. Los Bucks han reducido su movimiento de balón al mínimo, y es precísamente eso lo que les está permitiendo encontrar tiros fáciles rápidamente, tal y como lo hacen los Rockets. También hay que decir que esto es algo que también están haciendo muchos otros equipos, pero eso es un tema para otro artículo. 

Giannis Antetokounmpo, estrella total

En los últimos años Giannis Antetokounmpo se ha convertido en uno de los mejores anotadores en transición de la NBA. Con su velocidad y sus largos brazos es mortal de necesidad en campo abierto. Por eso mismo el sistema fluido y rápido que Budenholzer está implantando le viene como anillo al dedo al griego.

Esta temporada Giannis está haciendo unos números muy similares a los del año pasado, a pesar de estar jugando, de momento, seis minutos menos por noche. En los seis partidos que ha jugado hasta ahora sus números son de 25 puntos, 14,2 rebotes y 5,7 asistencias por noche. Y eso que sólo está jugando 30 minutos por partido.

Su protagonismo en el ataque es aún más alto que la temporada pasada. Su porcentaje de uso ha pasado de un 30,6% a un 35,1%. Es el líder de la NBA entre todos los jugadores con al menos 150 minutos jugados. También lidera la liga en puntos anotados en la pintura con 18,7 por partido.

En el sistema de Budenholzer se ha convertido en un arma más peligrosa de lo que ya era. El alero está consiguiendo emparejamientos favorables en muchas ocasiones gracias a la multitud de bloqueos indirectos del nuevo sistema de los Bucks, que también le está proporcionando más opciones de anotar en campo abierto.

Más solidez defensiva

Otro aspecto en el que estos Bucks han mejorado una barbaridad es en el defensivo. Su Defensive Rating de 98,2 es la segunda mejor marca de toda la NBA. Nada que ver con los números del año pasado.

Ahora mismo los Bucks son el equipo que permite unos porcentajes de acierto más bajos de toda la NBA. Sus rivales sólo consiguen anotar 39,4% de sus tiros de campo y un 28,8% de sus triples. Son también el segundo equipo con más tapones por partido con 7,1.

Hay una estadística bastante curiosa que refleja muy bien el cambio que Budenholzer ha implantado en el aspecto defensivo. La temporada pasada los Bucks eran el cuarto equipo que menos tiros de media distancia permitía lanzar a sus rivales (14,3). Este año están permitiendo hasta 19,3 tiros de media distancia, la segunda marca más alta. Eso les está ayudando a defender mucho mejor la pintura.

Objetivo: Finales de Conferencia

Con todo dicho, no hay ninguna duda de que el gran objetivo de los Bucks es llegar a las Finales de Conferencia este mismo año. Tienen todas las herramientas para hacerlo. Gracias a Budenholzer han encontrado su identidad como equipo y tienen una plantilla más que potente.

Giannis Antetokounmpo es la gran estrella, claro está, pero no está ni mucho menos sólo. El griego está muy bien acompañado por Khris Middleton, que esta temporada está encontrando su mejor versión, y Eric Bledsoe. Además, también cuenta con buen bloque de secundarios con Malcolm Brogdon, John Henson, Ersan Ilyasova, Brook López o el novato Donte DiVincenzo.

Lo que ocurra este mes de noviembre será una buena piedra de toque para el equipo. Los Bucks abrirán el mes contra los Celtics y tendrán que jugar las próximas semanas contra Warriors, Blazers, Nuggets o Spurs entre otros. Pero, con Antetokounmpo en pista pueden ganarle a cualquiera.