En los últimos 20 años ha habido muy pocos jugadores con tanto talento, y a su vez tan controvertidos, como Carmelo Anthony. Han sido 16 temporadas dando espectáculo. Ahora todo parece indicar que los Rockets van a cortarlo pronto. Melo está a punto de unirse al gran club de leyendas sin Anillo, al que ya pertenecen nombres ilustres como Charles Barkley, Allen Iverson, Patrick Ewing o Karl Malone.

Las cosas nunca han sido fáciles para Melo. Siempre ha estado a la sombra de LeBron James, incluso antes de llegar a la NBA en 2003. Las comparaciones entre ambos ya existían cuando eran dos estrellas de instituto. Probablemente por eso Anthony siempre ha tenido que enfrentarse a expectativas exageradamente altas, y a críticas feroces por parte de la prensa. Sólo hay, y sólo habrá, un LeBron. Casi todo el que se compara con él suele salir perdiendo.

Estas comparaciones también han hecho que la carrera de Carmelo Anthony parezca peor de lo que es. El alero ha sido 10 veces All Star y ha estado hasta en seis ocasiones en los mejores quintetos de la temporada. También fue el máximo anotador de la campaña 2012/13. No es un mal palmarés.

Un estilo anticuado

Melo siempre ha sido un anotador puro, un artista capaz de tirar con acierto casi en cualquier situación posible. Su combinación de velocidad, fuerza y técnica siempre han hecho de él un peligro mortal para cualquier defensa. Sólo hay siete jugadores que han logrado promediar 20 puntos por noche durante al menos 14 temporadas. Melo es uno de ellos.

Sin embargo, su estilo basado en aclarados y tiros de media distancia se ha quedado anticuado en esta nueva NBA del pace and space. En las últimas temporadas se ha convertido en un lastre para su equipo, tanto en defensa como en ataque.

Las grandes leyendas de la liga siempre aprendieron a cambiar su juego para contrarrestar al paso de los años. Tipos como LeBron, Jordan o Kidd son buenos ejemplos de ello. Sin embargo, Melo sigue jugando del mismo modo en que lo hacía hace diez años.

Estrella en la Selección

Si hay un entorno en el que Carmelo Anthony ha brillado especialmente ese es el de Selección de Estados Unidos. Melo ha jugado cuatro Juegos Olímpicos (2004, 2008, 2012 y 2016) y ha ganado tres medallas de oro con el combinado nacional.

En la selección ha mostrado su versión más eficiente. En un equipo siempre plagado de estrellas ha sabido acomodarse a un rol de finalizador. Melo ha sido fundamental en el esquema de Mike Krzyzewski, basado en el triple y el juego en transición. Muchos aún recordamos aquel gran partido contra Nigeria en Londres 2012, en el que metió 37 puntos en 14 minutos y anotó 10 de los 12 triples que tiró.

La prensa, los aficionados y los entrenadores siempre han tenido la esperanza de que el Melo de la selección llegara también a la NBA. Sin embargo, ese sueño nunca se ha cumplido. Puede que nunca haya tenido al técnico ni a los compañeros adecuados para que eso ocurra.

Playoffs sin premio

Los Playoffs siempre han sido la gran asignatura pendiente de Carmelo Anthony. En sus 16 temporadas en la liga ha jugado un total de 72 partidos, de los que sólo ha ganado 25. Melo sólo ha ganado tres series de Playoffs, dos con los Nuggets y una con los Knicks. Además, sólo ha pisado las Finales de Conferencia en una ocasión.

La cuestión es que no ha conseguido tener éxito en la postemporada ni en la Conferencia Oeste ni en la Este. Melo tuvo la mala suerte de cruzarse con los equipos más fuertes a primeras de cambio casi cada año. Se ha visto las caras con los Lakers de Kobe, los Spurs de Tim Duncan, los Celtics del Big Three o los Heat de LeBron James, y siempre ha caído derrotado.

También hay que decir que Carmelo Anthony no es el único ilustre que no ha tenido suerte en los Playoffs. Sin ir más lejos, leyendas como Vince Carter, Tracy McGrady o Chris Webber tampoco han tenido demasiado éxito en los Playoffs.

Futuro incierto

Si finalmente los Rockets acaban cortando a Melo, algo muy probable, su futuro en la NBA es bastante incierto. Como hemos dicho por su estilo ofensivo y sus debilidades defensivas se ha convertido en un lastre. En estas circunstancias no parece que vaya a recibir muchas ofertas. Si los Rockets no lo quieren por el salario mínimo, ¿Qué equipo podría quererlo?

De momento, el único que ha mostrado su interés por él es Kyrie Irving. El base de los Celtics ya ha declarado públicamente que un jugador con la experiencia de Melo sería muy útil para su equipo. Sin embargo, no está muy claro que Brad Stevens y Danny Ainge, que son los parten el bacalao en el TD Garden, estén por la labor de ficharlo.

En el caso de Carmelo Anthony no firme por ningún equipo pronto estaríamos entrando en terreno totalmente desconocido. Cabe la posibilidad de que el alero se marche a jugar a China o incluso a Europa si algún equipo tira la casa por la ventana. Sin embargo, lo más lógico es que espere hasta marzo para ver si entonces recibe alguna oferta para jugar los Playoffs.

Sea como sea, no nos podemos olvidar de la gran carrera que ha tenido Melo. Ser 10 veces All Star y estar entre los mejores anotadores de la NBA durante más de una década no está al alcance de cualquiera.