El culebrón suscitado a raíz de la discusión entre Kevin Durant y Draymond Green vivirá un nuevo capítulo. El ala-pívot no está nada contento con la decisión de los Warriors y apelará la multa de 120.000 dólares impuesta por la franquicia de Oakland.

Green aceptó la sanción de un partido, pero recibió con gran sorpresa la multa económica, por lo que ha transmitido su disconformidad a la Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto (NBPA), presidida por Chris Paul.

Ambas sanciones se derivan de la reacción de Green hacia su compañero Kevin Durant durante una discusión que tuvieron ambos jugadores tras la derrota ante Los Ángeles Clippers. El alero le recriminó a Draymond no haberle pasado el balón en los últimos segundos del partido, en un intercambio verbal que continuó en los vestuarios, donde el ala-pívot cuestionó la lealtad de su compañero.

Varios empleados, dirigentes y compañeros de equipo han intentado apaciguar los ánimos para negociar la paz y asegurar que los Warriors vuelven a encarrilarse en su propósito de firmar su tercer campeonato consecutivo, cuarto en cinco años.

Green cumplió su partido de sanción este martes en la victoria de los Warriors sobre Atlanta y debería estar disponible para el partido de esta madrugada ante Houston.