No se puede dar a un equipo por muerto jamás. Esta es la lección que ha aprendido a la fuerza el Divina Seguros Joventut al ver cómo el Montakit Fuenlabrada, en un ejercicio de superación monstruoso, recuperó una diferencia máxima de 18 puntos para acabar sumando su cuarta victoria de la temporada de forma holgada.

Lo cierto es que el partido parecía sentenciado en la primera parte. Ya desde los primeros minutos los verdinegros salieron a la cancha mucho más enchufados. Un parcial inicial de 11-0 ya vaticinaba que la Penya tenía intención de finiquitar el partido por la vía rápida. Marko Todorovic sobresalió por encima de sus compañeros en el primer cuarto anotando, defendiendo y repartiendo hasta tres asistencias. Todo lo contrario que su homólogo Lucas Nogueira que, totalmente desquiciado, se cargó con tres faltas personales rápidamente – una antideportiva – para pasar a ser inquilino permanente del banquillo. Nico Laprovittola, una jornada más, deleitó a su afición con un fantástico alley-oop para Shawn Dawson como colofón del primer acto (22-10).
La apisonadora verdinegra continuó en el segundo cuarto. Las asistencias del argentino brotaban de sus manos sin parar. Todorovic y Conor Morgan hundieron dos balones para poner al Olímpic de pie. El Fuenla, por su parte, poco podía hacer para frenar la sangría. El veterano Marko Popovic, que se lesionó al final del encuentro, no podía conectar con sus compañeros. Y, directamente, los madrileños no tenían juego interior. El descanso llegó con un 42-24.
Lo que sucedió en la segunda parte merece la categoría de milagro. Mientras que el Fuenlabrada solamente fue capaz de anotar 24 puntos en la primera parte; acabaría sumando 64 en la segunda. El Joventut se fue haciendo pequeño poco a poco y no supo igualar las fuerzas con los vistitantes. Laprovittola se cargó de faltas y Dawson no apareció más que para transformar seis tiros libres.
Simon Birgander, con dos alley-oops consecutivos, hizo acto de presencia cuando el Fuenlabrada se acercaba peligrosamente en el marcado. Sin embargo, el festival de triples madrileños fue constante. Marc García, máximo anotador del encuentro con 18 puntos, anotó tres de los cuatro que intentó, un Paco Cruz excelso en los minutos finales tuvo éxito desde el perímetro en un par de ocasiones igual que Popovic, Daniel Clark, Tomás Bellas y Lucas Rupnik.
Cuando el Fuenla empató el encuentro ya se empezaba a adivinar que el Joventut iba a ser incapaz de mantener el ritmo anotador de su rival. Además, los nervios y el cansacio empezaron a hacer mella en los jugadores locales, que ya querían librar la guerra por su cuenta propiciando pérdidas de balón que significaban canastas fáciles en contra. Los pupilos de Néstor García siguieron practicando su baloncesto, administrando su ventaja y evitando que los verdinegros tuvieran acierto. Al final, remontada superlativa del Fuenlabrada sobre el Divina Seguros Joventut por 78-88.