Si hace unos nueve meses alguien nos hubiera dicho que los Grizzlies serían uno de los mejores equipos del Oeste no nos lo hubiéramos creído. Y es que pese a que hace unos meses la franquicia de Memphis parecía abocada a la reconstrucción, todo parece indicar que van a seguir dando guerra y que no tienen ninguna intención empezar un nuevo proyecto. Ahora mismo tienen un récord de 11-5 y son el segundo mejor equipo de la conferencia.

Lo más curioso de todo es que los Grizzlies están siendo competitivos jugando a contracorriente. Mientras que muchos equipos están apostando por el juego en transición y el triple con la intención de meter el máximo número de puntos posibles, ellos siguen manteniendo su juego lento y rocoso. Los mejores años de los Grizzlies llegaron gracias al grit and grind, ¿Por qué no repetir la fórmula?

Mike Conley está vuelta

La temporada pasada Mike Conley sufrió una lesión en el pié en noviembre y apenas pudo jugar 12 partidos. Eso provocó que los Grizzlies estuvieran casi todo el año en la parte baja de la clasificación. Con él en la pista todo se ve de otra manera.

El base ha vuelto sano y al nivel de siempre y eso se nota. Por el momento está promediando 19,6 puntos y 5,9 asistencias. Conley no es un base de los que suele salir en los highlights ni de los que firma grandes números, pero es eficiente, comete muy poquitos errores y siempre toma la decisión correcta. Eso se tiene o no se tiene.

Hay un dato que dejan muy clara la importancia de Mike Conley en este equipo, en especial en momentos de alta tensión. Este año Conley ha jugado 23 minutos en el clutch, es decir en los últimos 5 minutos de partidos con una diferencia de 5 puntos o menos. Conley tiene el mayor % de uso (42,6%) entre todos los jugadores con el menos 20 minutos en el clutch.

Por otro lado, Conley también es jugador vital en el esquema defensivo. En las últimas semanas se ha enfrentado a algunos de los bases más en forma de la NBA, y lo cierto es que los ha secado:

Marc Gasol y su segunda juventud

Tampoco podemos olvidarnos de nuestro Marc Gasol, el otro gran líder de estos Grizzlies. De momento el pívot está promediando 16,8 puntos, 9,6 rebotes y 3,9 asistencias. Y eso que en enero cumple 34 añazos. Según Basketball Reference en toda la historia de la NBA sólo hay tres pívots han promediado al menos 16 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias en un temporada con 33 años o más: Hakeem Olajuwon, Wilt Chamberlain y Kareem Abdul-Jabbar. Marc podría convertirse en el cuarto si mantiene este nivel. No está nada mal.

Como Conley, Marc Gasol es crucial en ambos lados de la pista. Este año es la pieza que mueve el esquema ofensivo de los Grizzlies. Es el jugador que más pases realiza por noche (66,5) de toda la NBA, y el segundo que más veces toca el balón (84,9).

Además también hay que destacar que ha mejorado notablemente su tiro de tres. El año pasado Marc sólo anotó el 34,1% de los triples que tiró. Esta temporada su porcentajes de un 41,1%. De hecho, es el tercer pívot que más triples lanza con 4,6 por noche. Sólo Brook Lopez y Kevin Love, que apenas ha jugado cuatro partidos, están tirando más. Este su shot chart:

Shotchart de Marc Gasol de la temporada 2018/19

Un ataque a la antigua

Como hemos dicho en más de un artículo estamos en la era del pace and space. Cada son más los equipos que apuestan por un estilo de juego rápido donde el tiro de tres tiene muchísimo protagonismo. Sin embargo, los Grizzlies siguen manteniendo en gran parte el mismo estilo que les ha ayudado a ser competitivos durante los últimos años.

Esta temporada los Grizzlies son el equipo más lento de la NBA con sólo 96,56 posesiones por 48 minutos. En las últimas cinco temporadas siempre han estado entre los cinco peores equipos en esta estadística. Con razón son el equipo que más tiros lanza en los últimos 7 segundos del reloj de posesión (24,2).

Otro aspecto en el que no han cambiado mucho su estilo es en lo que respecta al tiro de tres. Este año están lanzando sólo 27,8 triples por noche, lo que viene a ser la sexta marca más baja de la liga. La temporada pasada sólo lanzaron 26,2, y en la 16/17 26,5.

Todo esto hace que el ataque de los Grizzlies sea uno de los menos productivos de la liga. Su Offensive Rating de 106,0 es el octavo más bajo de la NBA. Además, es la segunda peor marca entre todos los equipos con récord positivo, sólo por detrás de los Celtics.

Una defensa de élite

Si hay un aspecto en el que los Grizzlies están brillando ese es la defensa. Esta temporada tienen el segundo mejor Defensive Rating de toda la NBA (102,8), sólo por detrás de los Celtics.

Los Grizzlies están siendo especialmente hábiles cortando pases y provocando pérdidas de balón. Son el segundo equipo que más robos consigue por noche (9,8). Además, están consiguiendo convertir estos robos en puntos, ya que son el tercer equipo que más puntos consigue tras pérdidas rivales con 21,4 por partido.

El cuadro entrenado J.B Bickerstaff también está protegiendo la pintura como nadie.  Son el tercer equipo que menos puntos concede en la zona, con sólo 42,6 por partido. Eso tiene mucho que ver con la presencia de Marc Gasol, que también es clave en el aspecto defensivo. Con él en pista los Grizzlies tienen un gran Defensive Rating de 98,2, sin él es de 107,1.

Objetivo: Playoffs y algo más

Con todo dicho, el gran objetivo de la franquicia es terminar la temporada en posiciones de Playoffs. Sin embargo, viendo la igualdad que hay en la Conferencia Oeste no se conforman con eso.

No son un equipo especialmente vistoso como Warriors, Blazers o Thunder, pero son tan competitivos como cualquiera. Al contrario de lo que está sucediendo en el resto de la liga los Grizzlies están basando su éxito en la defensa, algo que de momento les está funcionando.

Con Gasol y Conley al frente estos Grizzlies son un equipo muy experimentado y curtido en muchas batallas. Si sus dos estrellas se mantienen sanas Memphis puede darle un susto a cualquiera en la postemporada, e incluso pelear por llegar hasta las Finales de Conferencia.