La  cuestionada “clase media” del baloncesto español alcanzó la gloria y disipó las dudas tras imponerse a Ucrania por cuatro puntos (72-68). El buen trabajo atrás de todo el equipo y la sobresaliente actuación de Jaime Fernández (17 ptos., 3 as. y 14 val.) sirvieron para conseguir la victoria.

El Santiago Martín volvió a vivir la magia de las grandes competiciones internacionales. Tras la celebración de la Copa del Mundo femenina en septiembre, la Selección Española aterrizó de nuevo en Tenerife. Esta vez para contemplar el pase al Mundial de China masculino de 2019.

El Rodrigo San Miguel más generoso (6 asistencias) inauguró con un triple el marcador en un partido en el que España siempre estuvo por delante. Empezó muy activa en defensa la Selección, recuperando balones e impidiendo ataques fáciles de los ucranianos. Los ocho puntos consecutivos de Jaime Fernández y las buenas acciones de Brizuela sirvieron para poner el 20-14 a favor en el luminoso al término del primer periodo.

Con el inicio del segundo cuarto llegaron los puntos de Quino Colom (12 puntos). La agresividad del combinado español no cesaba y Jaime Fernández siguió haciendo de las suyas. Aún así, Ucrania no se resignaba. La inteligencia de Krastsov dentro de la zona y los puntos de Bobrov (21 puntos) complicaban que España cogiera ventaja en el marcador. Un canastón de Fernández en el último suspiro del segundo ponía el 39-31 al descanso.

En este tiempo, la FEB aprovechó para entregar su Insignia de Oro a su exvicepresidente y presidente de la Federación Canaria de Baloncesto, Manolo Gómez, por su labor durante su mandato, destacando su trabajo durante la Copa del Mundo celebrada en la Isla.

El conjunto dirigido por Scariolo saltó un tanto desentonado al inicio del tercer cuarto. Varias acciones positivas de Bobrov acercaron distancias. Pero volvió la intensidad defensiva y apareció Alberto Abalde para revolucionar el encuentro. Le acompañó Sebas Saiz desatando la locura en el Santiago Martín a base de machacar sin piedad el aro de los ucranianos. Un 54-48 daba paso a los últimos diez minutos del partido. En juego, nada más y nada menos que la clasificación para una Copa del Mundo. Y enfrente, una Ucrania que no lo iba a poner nada fácil.

Siguió apretando Bobrov tirando de buenas actuaciones ofensivas y acabó provocando el empate por primera vez en el partido (62-62) . El dúo Fernández-Colom tiró de autoridad poniendo el 67-62, pero Ucrania volvía a remontar. Una antideportiva de Sebas Saiz dio alas a los del este, que estuvieron a punto de empatar el encuentro con un fallido triple que acabó en las manos de Nacho Llovet. El catalán encontró la falta y se llevó dos tiros libres que sirvieron para sentenciar el marcador marcador (72-68) y que regalaron a los españoles una nueva oportunidad de disfrutar de una competición internacional.

CRÓNICA DE IVONE PALENZUELA