El Real Madrid sigue siendo el gran dominador del Clásico. Al menos, en Europa. 7 victorias en los últimos 10 partidos lo avalan. Un diferencial de +170 puntos, también. El Barcelona aún no ha ganado a los blancos desde que se instaurara el nuevo formato de Euroliga. Este jueves, en un Wizink caldeado (casi 12.000 personas), el choque fue tan desigual como la diferencia existente entre ambas plantillas. En calidad y profundidad.

Los de Laso ganaron 92-65 (+27), una cifra aún mayor que la registrada al descanso (+23, 53-30 tras un triple desde Argentina de Campazzo). En 2017 la clavó Doncic, anoche le tocó el turno al argentino, clave desde el banquillo para agitar, dinamitar y sentenciar el encuentro. Tardó apenas 8 minutos el ‘Facu’ en lograrlo. Volvió loco a Pangos, se mofó una y otra vez de Pustovyi en el cambio tras bloqueo y defensivamente estuvo, sin ser ya noticia, excelente.

El Madrid dio un recital en los primeros 20 minutos, superando el 70% en tiros de dos, enchufando 6 triples, repartiendo 10 asistencias, controlando el rebote y cometiendo 1 sola pérdida. Poco que hacer si el campeón de Europa despliega tal vendaval de recursos. Randolph en el 1Q, Thompkins (máximo anotador del encuentro con 17 puntos) y Carroll (15 puntos) en el 2Q. Tavares, en ambos lados de la cancha -anuló a Tomic-. Deck, postulándose -si no lo es ya- como «robo» del pasado mercado. Todo ello sin Rudy -baja por gripe-, con un mal Llull y con Prepelic y Reyes sin salir a cancha.

Del 28-23 se pasó a un 53-30 insalvable, porque el parcial de 0-12 azulgrana en el 3Q (reduciendo la diferencia hasta el 64-49) fue un mero espejismo. La segunda mitad no tuvo miga.

Pesic, que abroncó a los suyos durante más de media hora al término del encuentro, sentó a Singleton y puso a Smits, defensivamente más centrado. El estadounidense estuvo horrible atrás, leyendo mal las ayudas y facilitando los tiros abiertos de Randolph. Tampoco apareció Séraphin, castigado al rincón de pensar. Pustovyi, su relevo, aún está manso para tales trotes. Heurtel sumó puntos en ataque (16), pero también perdió 5 balones, 3 de ellos cuando el partido aún tenía vida.

En calidad y profundidad, no hay color. O sí, el blanco. Este Clásico lo deja bien claro.

Claves y datos

  • Un parcial de 25-7 demoledor. Del 28-23 se pasó al 53-30 que dejaría noqueado al Barcelona. En apenas 6:52 minutos, Thompkins, Carroll, Tavares y Campazzo desarbolarían al conjunto azulgrana.
  • Valoración: 116 vs 60.
  • Asistencias: 20 vs 15.
  • Pérdidas: 9 vs 14.
  • El rebote. El Madrid ganó la batalla bajo los aros: 34 vs 29. Con Tomic anulado, Séraphin castigado y Pustovyi pagando alguna que otra novatada, los máximos reboteadores en el Barça fueron Hanga y Oriola (4 cada uno). Por comparar, Deck y Tavares capturaron 3… ofensivos.
  • La defensa. Desde la llegada de Laso son innumerables los elogios que ha recibido el ataque del Madrid. No tantos, en cambio, han ido hacia la defensa. Clave en los éxitos de este lustro. Este curso la estadística avanzada lo deja claro. Los blancos son la mejor defensa de toda la Euroliga, promediando un 93,2 en Deffensive Rating (puntos recibidos por cada 100 posesiones). Ante el Barça bajaron tal cifra hasta un excelente 83,3.
  • Death Lineup: el Madrid sentenció el encuentro en el 2Q gracias a la composición de un quinteto que destripó al Barça. Campazzo, Carroll, Taylor, Thompkins y Tavares acabaron con un diferencial de +18 en apenas 13 minutos de juego. Defensa, velocidad, tiro exterior, intimidación, movilidad… La perfección. Individualmente, y por orden: +20, +28, +27, +28 y +28.
  • Tomic, Kuric y Singleton, señalados. Eran las referencias azulgrana hasta la fecha y este jueves desaparecieron en Madrid. 11 puntos entre los 3 (6 Tomic, 5 Kuric y 0 Singleton) cuando promediaban más de 30 por encuentro. El croata empezó bien superando a Ayón, pero cuando se topó con Tavares se diluyó cual azucarillo. Kuric no pudo zafarse de la exigente defensa de Carroll y Taylor. Singleton ni apareció (0/3).

ESTADÍSTICAS

Fuente de los datos: OverBasket.com