El Bayern de Munich es la revelación de la presente Euroliga. Es cierto que ha jugado ocho de los trece partidos en casa, pero suma 7 triunfos y ya es 6º en la tabla. Este miércoles hizo saltar la banca en el Mediolanum Forum de Milán [78-80].

Perdía de cuatro a falta de un minuto (78-74) tras dos triples de Micov y Nedovic, pero una canasta de Barthel y un 2+1 de Derrick Williams le dieron la vuelta al encuentro. Festejaron los bávaros, conscientes de su gesta, mientras los italianos abandonaban la pista cabizbajos tras su quinto tropiezo consecutivo -segundo en casa-.

El gran protagonista fue precisamente el ala-pívot estadounidense, cada vez más implicado en el juego y consciente de que su rendimiento puede valerle para una nueva oportunidad en la NBA el próximo curso. Williams acabó con 21 puntos -cinco puntos en los últimos minutos-, capturó 6 rebotes, provocó 9 faltas… y terminó con 30 de valoración. Un dato que refleja bien la importancia de su figura fue el +23 del Bayern con él en pista. Talento, físico y liderazgo. Lleva dos jornadas a un nivel altísimo. Desde su irregular noche en el Palau de hace unas semanas está encadenando actuaciones de jugador top.

Irregular Milán

El Bayern hizo un partido muy serio en Milán. Desde el primer minuto, con un notable Koponen, un hiperactivo Radosevic y una pareja muy efectiva en la dirección –Lo y Jovic-. Los alemanes, pese a las bajas de Hobbs y Booker, llevaron la iniciativa en el marcador constantemente [40-41 al descanso, manteniendo tal renta en el tercer cuarto, 57-58].

Aguantó Milán, más por talento que estructura. James sumó en ataque, pero su perenne desconexión en defensa no ayudaba. El estadounidense, que tuvo la ayuda de Nedovic -11 puntos en su vuelta-, hizo un mal último cuarto y no atinó en el triple que hubiera dado el triunfo a los italianos.

Cinco derrotas seguidas y malas sensaciones. Los de Pianigiani navegan en solitario, olvidando que la competición exige más unidad.

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