No hay nada como jugar en casa. El Zalgiris ganó al Maccabi 80-73 y ya encadena tres victorias seguidas en Kaunas (cuatro en los últimos cinco partidos en global), hecho que le permite consolidarse en el Top 8 con un balance de 7 victorias y 7 derrotas.

Los de Jasikevicius se fueron por delante al descanso (44-36) y en la reanudación abrieron una brecha que acabaría siendo irrecuperable por los israelíes (56-42, min 24). Si bien es cierto que los de Sfairopoulos nunca darían su brazo a torcer, con Wilbekin (20 puntos) y O’Bryant (18) reduciendo diferencias (59-55, min 30), Zalgiris controló la ventaja y atinó más en los momentos clave.

Milaknis (16 puntos, 4 triples) y de nuevo Westermann, como en Estambul hace dos días, evitaron una posible reacción de Maccabi en los últimos minutos. El francés ha dado un paso adelante con la lesión de Wolters y va recuperando el nivel esperado.

El Maccabi es un equipo mucho más ordenado desde la llegada del técnico griego, pero sigue teniendo fases de una anarquía que le condena.