Sábado con espíritu navideño en Fuenlabrada. Llegaba San Pablo Burgos al sur de Madrid para dar guerra y mostrar su faceta más combativa. Mientras que los locales buscaban regresar a la senda de la victoria después del tropiezo europeo. Ambos se enfrentaban buscando aspiraciones similares, evitar la temida zona roja de la tabla clasificatoria.

Comenzó el partido con un Fuenlabrada con mucha alma y ganas de jugar bien. Mientras que el equipo visitante, salió serio, pero sin mucho fuelle en el juego y mostraron desde el primer minuto su espíritu de lucha. Ambos equipos jugaron un gran baloncesto. Se acabó en un 26 – 17 a favor de los locales.

Cuando parecía que nada iba a cambiar en el segundo cuarto, Fuenlabrada tuvo un bajón en su juego. Y Burgos apretó de lo lindo para acortar la distancia en el marcador. Fitipaldo y Huskic se encargaron de dirigir el juego. Mientras que la parroquia local animaba a los suyos para no caer en fallos del pasado. El Montakit se repuso al bajón y no perdió el hilo del partido.

Destacaban en Fuenlabrada Rupnik, García Y Eyenga, mientras que en los visitantes,Fitipaldo, Huskic y Vega. Se llegaba al descanso con un 42 a 45.

El partido se reanudaba con un gran nivel de juego. Juego al máximo, y sin ceder espacio al contrario. Un juego coral de ambos equipos, que provocó que la igualdad fuera maxima a lo largo de la mayoría del encuentro. Fuenlabrada, liderado principalmente por Pako Cruz, logró no hincar la rodilla ante el huracán en el que se había convertido el juego del equipo burgalés.

Se llegó al final del cuarto con 64-64; tras una lucha titánica entre ambos conjuntos.

En el último cuarto se fue viendo a un Fuenlabrada que se iba desinflando a medida que se consumían los minutos. Y su gente algunos de ellos iban abandonando el pabellón y otros intentaban alentar a los suyos. Cruz se erigió como líder del equipo e intentó maquillar la imagen hizo del equipo. Fuenlabrada se empequeñecía a cada minuto que pasaba y a cada fallo de canastas fáciles. Mientras que el equipo burgalés seguía sin bajar los brazos y jugando su juego, un huracán que finalmente acabaría arrasando al equipo local.

Cabe destacar entre los locales a Cruz, Eyenga y Rupnik. Mientras en el lado visitante Fitipaldo, Huskic y Čančar.

El marcador final fue 80-89, a favor del San Pablo Burgos.