Broche de oro a un año complicado. El Divina Seguros Joventut ha conseguido darle la vuelta al 2018 gracias a un esfuerzo titánico de todas las parcelas del club. El victoria sobre el Iberostar Tenerife en el Olímpic por un margen de 20 puntos es una muestra de los avances que han hecho los verdinegros. Lo que a principios de año era miedo por la desaparición ahora es esperanza por volver a disputar otras competiciones de renombre.

La inercia ganadora de Carles Duran – consiguió un 8-2 para conseguir la salvación – se ha extendido esta campaña gracias a que la Penya ha conseguido retener un buen bloque al que ha sumado incorporaciones arriesgadas pero fructíferas desde el primer momento.

Los jugadores verdinegros estan enchufados. Tienen la confianza de Duran y eso les refuerza en la cancha. Cada uno tiene su rol pero si tienen que coger la responsabilidad, lo hacen. Eso hace que Nico Laprovittola, el buque insignia de este Joventut, pueda descansar las piernas más minutos sin que el equipo se resienta. La Penya da carpetazo al 2018 con un inimaginable 7-6, que los pone mirando a la Copa del Rey. Eso sí, el 2019 tendrà un duro comienzo. Los verdinegros visitarán la pista del UCAM Murcia y recibirán a los poderosos Valencia Basket y Kirolbet Baskonia. Un pequeño tramo que puede lanzar a los badaloneses.

Las buenas noticias no se acaban en lo deportivo. Las oficinas del club también echan humo. No es para menos. Desde los despachos estan conseguiendo transformar a un equipo deficitario en uno mucho más sostenible y autosuficiente. Las pérdidas pasarán de 1,17 millones de euros a solamente 270.00 euros. Un gran recorte que da aire a uno de los clubes baloncestísticos con más recorrido. En el capítulo de ingresos habrá un aumento: de 3,6 millones a 4,5 millones. Aún queda mucho por hacer.