Foto: Thearon W. Henderson / Getty Images

Toda promesa que aterriza en la NBA anhela que su nombre sea el primero en ser anunciado en la ceremonia del Draft. El sueño de muchos, el premio de tan solo uno de ellos. Un indudable honor, pero, a su vez, una gran responsabilidad con una presión añadida todavía mayor.

Con unos promedios de 17 puntos, 10.9 rebotes y 2.2 asistencias, DeAndre Ayton, flamante número uno del Draft de 2018, está siendo el blanco de las críticas de un sector importante entre los aficionados pese a sus brillantes guarismos. Una defensa poco agresiva -incluso pasiva- en el pick&roll, poca intimidación y protección del aro, lentitud y lagunas en las ayudas o -ésto fuera de su alcance- estar a la sombra de Luka Doncic son algunas de las críticas que está recibiendo al ex de Arizona. Jugador de números que, sin embargo, transmite poco en pista. Todo el mundo parecer tener un problema u otro con el pívot.

Algunos de estos juicios están, por otro lado, justificados. En 38 partidos en la liga, Ayton ha exhibido una debilidad y carencias defensivas sino preocupantes -tan solo es un novato, recordemos-, si a tener muy en cuenta de cara al desarrollo del jugador. Tampoco es que nos pille por sorpresa, pues este aspecto era el principal handicap que los scouts advertían en la joven promesa de los Wildcats. En ataque, eso sí, estamos ante un jugador con un arsenal ofensivo casi infinito de recursos y un potencial prácticamente ilimitado. En el baloncesto universitario podía tapar sus carencias pero no así en la NBA, donde se castiga, y mucho, este aspecto.

Ayton permite un acierto del 64.8% -cuarto peor registro de toda la NBA (datos de NBA.com)- al jugador que defiende -con al menos cuatro lanzamientos intentados- y su Block Rate de 2.5% es el quinto peor entre todos los ‘centers’ de la liga que disputan, al menos, 20 minutos por velada.

En consecuencia, los Suns han permitido 3.7 puntos más por cada 100 posesiones cuando el bahameño se encuentra en pista, pese a que su recambio en el banquillo, Richaun Holmes, no lleva impresa consigo la definición de especialista defensivo. Actualmente, Ayton también se ubica en el puesto 48º -de 60- en Defensive Real Plus-Minus entre todos los ‘5’ de la competición, a la altura de ‘iluminados’ defensivos como Karl-Anthony Towns y Greg Monroe.

Tomando como contexto el consenso general previo al Draft entre los scouts, Ayton está cumpliendo esta condición de ‘soft defender’. Una etiqueta que, por el contrario, puede llegar a ser desprendida o, al menos, maquillada. Con un físico y un atletismo envidiables, en sus manos está el evitar caer en esta declaración crónica. Es posible que nunca llegue a ser un defensor de élite, pero si es factible que, dadas sus condiciones, pueda convertirse en un decente intimidador y ‘protecter rim’. En sus manos se halla el cambio.