San Antonio Spurs. La franquicia más regular de las últimas dos décadas, envidia de toda la geografía NBA y, probablemente, la más exitosa durante dicho periodo.

Entre sus filas han contado con dos -Tim Ducan y David Robinson- y posiblemente hasta cuatro Hall Of Fame si la competición hace justicia con Manu Ginóbili y Tony Parker. Que suele ser así. Veinte años de éxitos bañado con el sabor añejo de Gregg Popovich, uno de los más grandes.

El último verano, sin embargo, la rebeldía y posterior salida de Kawhi Leonard hacía tambalear los cimientos de la franquicia y amenazaba con poner punto y final a una etapa en el AT&T Center. No solo eso, sino que, en una época incapaz de ser desligada del lanzamiento exterior, los Spurs optaron por hacer del tiro a media distancia su principal seña de identidad ofensiva.

De cara a los registros estadísticos, todo parece ir sobre ruedas: quinto mejor ataque de la liga (112.1 puntos por cada 100 posesiones), situándose como el mejor de toda la NBA (118.9) -además de la quinta mejor defensa y el mejor Net Rating– si tenemos en cuenta, únicamente, los últimos diez partidos. Pero, ¿cómo es posible?

Según datos de NBA.com, los Spurs son el equipo que más veces apela al lanzamiento de media distancia (48% de sus tiros). El resto, desde menos de tres metros (25%) y desde el triple (27%) son, por el contrario, los registros más bajos de toda la competición. Solo entre DeMar DeRozan y LaMarcus Aldridge -los dos nombres por antonomasia si hablamos de tiro de media distancia- intentan 33 lanzamientos de dos puntos por partido. A nivel de equipos, este recurso aporta 0’84 puntos por lanzamiento, una cifra tan solo superada por los Raptors (0’9 puntos) de… Kawhi Leonard y Danny Green.

Curiosamente, los Spurs presentan el mejor porcentaje de acierto (39.7%) y mayor efectividad (1.22 puntos por tiro) en el triple siendo el equipo que menos apela a él (apenas 24.4 intentos por velada, en contraposición a los 42.6 de Houston y la media de la liga, con casi 35).

Es decir, tiro de media distancia como recurso habitual y el triple como opción ejecutora cuando el lanzamiento así lo requiera y la probabilidad de acierto sea alta. Muy alta.

La búsqueda de espacios, la circulación de la pelota y la inercia automática al extra-pass siguen siendo la filosofía ofensiva de los Spurs, donde han sabido adaptar perfectamente estas premisas a la propia evolución y cambios que se han dado en la NBA en los últimos veinte años. Los mismos años en los que, una y otra vez, hemos querido dar por muertos a los Spurs. Reinventarse como necesidad.

Foto: Kin Man Hui

*Datos de este artículo tomados a 1 de enero de 2019