Jueves 10 de enero de 2019. Hotel NH Collection Constanza de Barcelona. 21.15h. 

  • “¡Hombre, DeShaun, un placer! ¿Cómo estás, ya has cenado?”
  • “Sí, sí, la verdad es que traía hambre (risas)”. ¿Y tú?
  • No, aún no. Oye, ¿qué te ha pasado ahí en el pómulo?
  • Nada, rasguños. Me queda bien y todo, ¿eh?

Los jugadores estadounidenses son conscientes de cómo va el business. Y comprenden que los periodistas tienen un papel importante en la difusión de este deporte, inclusive de proyectar su propia imagen. DeShaun Thomas (28/VIII/1991, Fort Wayne, Indiana) atiende a Fullbasket 24 horas antes del FC Barcelona – Panathinaikos correspondiente a la 18ª jornada de la fase regular de la Euroliga (21h).

Bienvenido de nuevo a Barcelona. 

¡Gracias! Para mí es siempre especial volver aquí.

¿Guardas buenos recuerdos?

¡Claro! Tengo un montón de recuerdos. Era mi segundo año como profesional y para mí fue como cumplir un sueño. El Barça, el club que había seguido desde mi casa. Xavi (Pascual) confió en mí y creo que fui creciendo semana a semana.Llegué a jugar hasta en tres posiciones distintas. Fui muy feliz y quizás ha sido uno de mis mejores años como profesional.

Hablando de Pascual, ¿te sorprendió su despido?

Fue muy chocante, no te lo voy a negar… pero entiendo que forma parte del negocio. Cuando un equipo no está jugando bien siempre hay que buscar un cabeza de turco. Él dio el máximo para que jugásemos bien. Personalmente siempre le estaré muy agradecido. Él me trajo aquí. Encontrará pronto un banquillo donde entrenar porque es de los mejores.

Recuerdo una rueda de prensa en la que Pascual te llegó a comparar con Pete Mickeal. Eso eran palabras mayores, ¿no?

¡Ya te digo! Era muy joven y la verdad es que para mí fue un elogio increíble. Yo había visto muchos partidos de Pete y en cierta manera me gustaba copiar algunas jugadas, como el juego al poste para soltarla con la izquierda, el tiro a media distancia…

Este viernes te enfrentarás otra vez a sus ex compañeros, aunque de aquel equipo solo sigue Tomic. Ha llovido mucho…

El Barça lleva unos años sin conseguir sus objetivos, pero a día de hoy creo que es uno de los equipos más duros de toda la competición. Defienden bien, han encontrado el ritmo y tienen mucho talento. Kuric, Blazic, Singleton… Jugadores con experiencia, talento y muy trabajadores. Y tienen un entrenador que conoce la casa y apuesta por la defensa. Cuando el Barça ha ganado títulos ha sido porque ha tenido una defensa efectiva. Y creo que ahora la tienen.

¿Y cómo está el Panathinaikos? Fuera de casa os cuesta más.

Jugar fuera siempre es complicado. La mayoría de equipos tienen malos balances como visitantes. Tenemos que encontrar la manera de ser sólidos. Es cuestión de ser más duros atrás y sobre todo mentalmente no achantarnos. En el OAKA somos más fuertes, pero lejos de casa debemos aprender a manejar la presión.

¿El objetivo es meterse en el Top 8?

Por supuesto. Creo que somos un equipo con mucho talento. Lógicamente no estamos a la altura del Fenerbahce, CSKA o Madrid, pero tenemos jugadores suficientes como para estar en los Playoffs. Ahora, eso depende única y exclusivamente de nosotros. No podemos fallar demasiado porque están ahí Khimki, Baskonia, Zalgiris…

Desde que llegó Rick Pitino, 2 victorias y 1 derrota. ¿Cómo ha caído en el vestuario?

Es un gran entrenador, domina el arte de la motivación como pocos. Tiene un discurso muy claro y personal para que tu autoestima crezca. Es un técnico Hall of Fame y estoy convencido de que nos ayudará a cumplir nuestros objetivos. Ha venido con las ideas claras.

Este nuevo formato de la Euroliga no permite experimentos. ¿Es más exigente que el antiguo?

Yo creo que es mucho más duro. Todos los partidos importan, incluso los primeros porque luego puedes quedarte sin margen de reacción. Cada punto, cada cuarto, cada detalle es clave.

Son muchos los jugadores que han alzado la voz. ¿Qué opinas tú?

El calendario es duro y apenas hay tiempo para descansar, eso es verdad. Pero forma parte del negocio, de nuestros contratos, del dinero que gana la TV… La temporada es larga, sí, pero a nosotros lo que nos gusta es jugar.

Hablemos de tu aventura en la NBA. Los Spurs te cortaron a pocos días de empezar la temporada regular y fuiste a la D-League (año 2015). ¿Te arrepientes de haberlo probado tan pronto?

Cualquier niño que empieza a jugar a baloncesto tiene un sueño: jugar en la NBA. Y yo ese verano creí que tenía la oportunidad de hacerlo realidad. Había jugado bien en el Barça y los Spurs me ofrecieron la posibilidad. Trabajé duro y peleé durante toda la pretemporada por un puesto en el roster final, pero no pudo ser. No me arrepiento de aquella decisión porque me hizo madurar, mejoré como jugador en la liga de desarrollo y luego pude volver a Europa siendo más completo.

Pudiste seguir en Barcelona…

Sí, me ofrecieron seguir tres años más, pero tenía que intentarlo.

¿Cuál es su gran objetivo ahora?

Mi gran objetivo como profesional es seguir mejorando. Creo que tengo margen de mejora en algunas facetas así que trabajo para poder ayudar más a mi equipo. Durante la temporada estoy muy centrado en el baloncesto. La Euroliga te exige estar mentalmente siempre al 100%.

Kalinic, Rudy, Hanga… ¿En qué perfil de alero te ubicarías?

Podría incluirme en esa categoría, pero ahí hay mucho nivel, ¡eh! Creo que puedo ser un anotador consistente, ayudar en facetas reboteadoras, jugar al poste… Defensivamente puedo mejorar, pero me gusta jugar duro. Valoro mucho la capacidad que tiene Rudy para robar, es muy listo. Y Kalinic es durísimo al poste. Me gustan estos jugadores con carácter.

Acabemos con dos preguntas… Te aviso que tendrás mojarte. 

Dispara.

¿Calathes o Navarro?

(Risas) ¡No los puedes comparar! Nick sigue jugando y Juan Carlos está retirado. Cuando jugaba, Navarro era un escándalo. Calathes le veo entrenar y realmente es increíble. Pero son jugadores muy distintos. Ahora, si me haces escoger… Nick, pero porque quiero que me la siga pasando.

¿Tel Aviv o Atenas? (Thomas jugó en el Maccabi la pasada temporada)

(Suspira y sonríe) Grecia me ha sorprendido, honestamente. Había jugado varias veces en Atenas pero ahora que vivo ahí la verdad es que el país es fantástico, la comida, la gente, el clima… Es una maravilla. Espero estar muchos años aquí. Y en Tel Aviv viví una experiencia inolvidable.