Tras la victoria del Real Madrid frente al Olympiacos este jueves (94-78), Rafa Zamorano analiza tres aspectos del partido.

Las dos caras de Ayón

Ayón es ahora mismo uno de los jugadores más enfocados a un solo lado de la pista que quedan en Europa. A estas alturas de su carrera, el mexicano es un jugador eminentemente ofensivo: es capaz de anotar con muchísimo tacto cerca del aro, y penalizó muchísimo tanto a Bogris como a LeDay durante todo el partido, acabando con 13 puntos y 7 rebotes. En defensa, sin embargo, Ayón representa una oportunidad perfecta para los rivales: no tiene ni la altura ni el salto vertical para proteger el aro con éxito, pero tampoco la movilidad o los instintos tácticos para contener a rivales en el pick and roll.

Esto fue muy evidente en el primer cuarto del Real Madrid — Olympiakos. En ataque, Ayón anotó dos canastas pero sobre todo distribuyó mucho juego, dando pases para Deck en el triple y para Taylor en un corte en los primeros dos minutos y generando muy buenos tiros para sus compañeros. Pero en el otro lado de la cancha, el Olympiakos lo buscó incansablemente. De las siete primeras posesiones de los del Pireo, seis de ellas fueron pick and rolls contra Ayón. El balance total fue de cinco canastas: una bomba de Printezis, una bandeja fácil de Bogris, un tiro de media distancia abierto también de Bogris, un tiro en suspensión de media distancia de Spanoulis y un triple también de Spanoulis.

Esta dualidad en las prestaciones de Ayón es un factor constante, y el Real Madrid tendrá que intentar minimizarlo todo lo posible de cara a los playoffs. Los blancos necesitan a Ayón en ataque, y tienen que seguir probando diferentes combinaciones de jugadores para saber a qué pueden recurrir para que el equipo rival no se dé un festín a costa de la defensa madridista en los minutos del mexicano

El bellísimo juego al poste de Printezis

Pasan los años y el juego al poste de Printezis sigue siendo la misma delicia para la vista. El griego es simplemente un maestro en la zona, con un tacto y una capacidad de generar espacio que además combina con una estética maravillosa. Printezis, que ataca casi siempre desde el lado derecho de la pista buscando llegar al centro de la pista con su mano izquierda, ataca de espaldas al aro utilizando su combinación de fuerza, movilidad y velocidad, con un juego de pies que además de elegante suele ser demasiado rápido para que sus rivales reaccionen.

Pese a no ser un maravilloso pasador desde esa zona del campo, Printezis tiene la suficiente habilidad como para atacar a jugadores más altos y fuertes que él —algo raro en el basket moderno, en el que el énfasis suele estar en conseguir un cambio en los bloqueos y atacar el mismatch. Printezis no se anda con semejantes consideraciones: al final del segundo cuarto, el griego cogió el balón en el perímetro y, con toda la calma del mundo, poste poco a poco a un pívot como Ayón hasta anotarle un gancho de izquierdas en la cara. En la primera posesión del tercero, parecía que iba a hacerle lo mismo a Randolph, pero en vez de eso, fintó el gancho, hizo saltar a Randolph y pilotó hacia dentro para una bandeja fácil.

Maravilloso.

El tiro de Gabriel Deck

Deck se ha establecido en estos primeros meses como un jugador de rotación de pleno derecho del Real Madrid gracias a sus contribuciones en defensa, en transición, en el rebote y atacando el aro, especialmente con cortes sin balón. La gran incógnita con él sigue siendo la misma que cuando llegó: el tiro. De momento, entre ACB y Euroliga está anotando un 36% de sus triples, una cifra más que aceptable, aunque con un volumen muy bajo ya que solo ha tirado 22 triples en toda la temporada.

Lo que se hace evidente viendo los partidos son dos aspectos: el primero, que Deck tira con confianza y sin miedo cuando los rivales le dejan abierto; el segundo, que ha acelerado ligeramente su mecánica para poder sacar el tiro con algo más de facilidad contra las mejores defensas.

Ambas cosas son muy positivas, aunque obviamente lo que realmente podría marcar la diferencia tanto para él como para el equipo es la cantidad de triples que consiga tirar y el porcentaje de estos que pueda anotar.

Artículo de Rafa Zamorano