Muy buena actuación defensiva de los verdiblancos, que consiguieron ahogar el ataque de los vascos, especialmente a partir del minuto 25 de partido.

El gran tercer cuarto andaluz fue clave para entender el resultado final. El Betis apretó mucho en defensa y los bilbaínos se quedaron sin ideas.

Thomas Bropleh fue el mejor jugador local y del partido (16 puntos) mientras que Jaylon Brown fue el visitante más destacado (23 puntos).

El Real Betis Energía Plus se llevó el primer título oficial de su historia tras vencer por 80-70 al RETAbet Bilbao Basket en la Gran Final de la Copa Princesa LEB 2019 en el Palacio de los Deportes de San Pablo de Sevilla. Los béticos mostraron algunas de sus fortalezas que han demostrado a lo largo de la temporada (su numerosa y versátil plantilla, su gran juego en defensa, su buen juego interior y su dominio del ritmo de los partidos) y fueron justamente vencedores tras ser superiores en la tarde de hoy a su rival, que dio la cara hasta el final y jugó un encuentro muy digno.

Los visitantes empezaron mejor el primer cuarto y se pusieron por delante en el marcador en los primeros compases del encuentro (7-12, minuto 15) gracias a su gran acierto desde el triple, liderados por un acertado Jaylon Brown (23 puntos a lo largo de todo el choque, doce de ellos en el primer periodo). Pero el Betis reaccionó y, de la mano de Thomas Bropleh (MVP con 16 puntos), supo darle la vuelta al partido y, primero, empatar la contienda para acabar luego el primer acto con una leve ventaja (20-19).

En el segundo cuarto, ambas defensas rayaron a bastante buen nivel. Se vio un juego intenso por los dos lados pero la diferencia entre los dos equipos era que los locales movían mejor la bola y ésta le llegaba a los jugadores del poste bajo mientras que los jugadores interiores vizcaínos sufrían de lo lindo por tener alguna opción de tiro por culpa de la obsesión vasca de lanzar triples, a veces, sin justificación alguna. Y, como no podría ser de otra manera, los triples a veces, entraron y, otras muchas, no. Pablo Almazán fue el mejor jugador verdiblanco de este periodo, anotando 8 de sus 10 puntos en este cuarto. Al descanso, el resultado era de 40-35.

El tercer cuarto del Betis en defensa fue la clave del resultado final

Tras la salida de los vestuarios, las cosas cambiaron. Y es que el Bilbao Basket, seguramente por el cansancio y la falta de frescura, aguantó hasta el minuto 25 (50-44). A partir de ahí, el Betis se adueñó del ritmo del encuentro y frenó cualquier posibilidad de victoria del conjunto vasco. Los verdiblancos hicieron un parcial de 11-0 (se pasó del 50-44 al 61-44) y encarrilaron el triunfo. Esta diferencia se debió a una gran exhibición defensiva del equipo anfitrión en la que barrió a su rival de la pista. Los jugadores vizcaínos andaban por la pista como pollos sin cabeza, sin ideas y sin saber muy bien qué hacer en estos cinco minutos decisivos del partido.

Y cuando te vas cinco minutos de un partido contra el Betis, lo acabas pagando porque es casi misión imposible poder remontarle un parcial así. Y eso que en el último cuarto ‘los hombres de negro’ rectificaron su mala imagen del tercer período y volvieron a ser el rival digno que había sido durante los primeros 25 minutos. Los de Mumbrú se llegaron a poner tan solo a nueve puntos del Betis (71-62, minuto 37) pero el Betis, que jugó sin complejos y con mucha autoconfianza en el último acto, supo jugar muy bien esos momentos ‘calientes’ del partido y se acabó alzando con su primer gran título oficial, la Copa Princesa LEB, por 80-70.

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