Los Media Day (días destinados a que los medios de comunicación entrevisten a jugadores a su libre albedrío) previos a un gran evento deportivo siempre son interesantes. La posibilidad de acercarte a los jugadores, más relajados y sin la tensión post-partido, es siempre agradable.

El Palau Blaugrana perdió este verano, con Navarro, a su último gran ídolo. Al mito. A la referencia. Sin él, el Barça quedaba huérfano de jugadores a los que admirar y con los que identificarse. Oriola, por su pundonor, podría ser el heredero legítimo al trono carismático. Pero es posiblemente Adam Hanga (1989) el jugador que más contagia ahora mismo al público azulgrana. Ímpetu, brío, afán. Va a todas, no duda en tirarse a por un balón dividido y contagia a sus compañeros con una intensidad defensiva encomiable.

El húngaro lleva ocho años en España, por lo que su dominio de la lengua es notable. Ofrece un discurso elocuente y sin tópicos. Con una sonrisa perenne, inevitable reflejo de su estado de ánimo, atiende a Fullbasket a pocas horas de los cuartos de final ante el Valencia Basket (jueves, 21.30h).

Semana de Copa, mes de febrero… ¿Recuerda cómo era la película hace un año?

Desde luego. El cambio es absoluto. Es una nueva película. A veces cuesta hacer análisis reposados porque el día a día de la competición te devora. Fue una temporada frustrante, con muchos problemas, mucho estrés… Tanto la afición como el vestuario sufrió demasiado. La Copa fue un respiro y mínimamente salvamos la temporada. Pero ahora todo es diferente. Vamos líderes en liga y en la Euroliga hemos dado un paso adelante evidente. Tenemos mucha confianza en nuestras posibilidades.

¿Es mejor llegar a la Copa como líderes y a un alto nivel o como antaño, un poco de outsiders?

Yo creo que es bastante mejor llegar así. Es cierto que el año pasado ganamos, y sin poder descansar, pero es una realidad que no llegábamos bien. Para ganar la Copa hay que trabajar muy duro. Son 3 partidos en 4 días si todo va bien y eso requiere de mucha exigencia. Somos conscientes de ello y tenemos la ambición de repetir título.

Desde fuera se percibe, innegablemente, un cambio radical del equipo. ¿Qué influencia ha tenido Pesic en todo esto?

Lo ha cambiado todo. Se ve desde fuera y también desde dentro. En defensa hemos mejorado sustancialmente. Con Sito sufríamos muchísimo en el pick’n roll, en el 1vs1… Con Pesic somos mucho más agresivos atrás. Aún cometemos errores y hay margen de mejora, pero el cambio creo que se ve en los resultados y en nuestra actitud. El día a día es distinto, no sé, al final hay una serie de factores que influyen en el rendimiento de un vestuario. Pesic nos dejó claro desde el primer día cuál era su idea y desde ahí hemos ido construyendo. Lo ha cambiado todo desde la defensa.

Hay algunos ejemplos este curso, pero el partido de hace unos días ante Zalgiris quizás se hubiera perdido la pasada temporada. Son ustedes mucho más sólidos.

Sin duda. Pero volvemos a lo mismo. Es todo a partir de la defensa. Contra Zalgiris fue un partido dificilísimo, un encuentro terriblemente físico. Este año somos capaces de mantener la regularidad durante 40 minutos, somos muy duros atrás… tenemos algunos de los mejores defensas de Europa y eso nos hace fuertes. Aprovechamos nuestra altura en determinadas posiciones y creo que todos vamos entendiendo nuestros roles. El año pasado éramos frágiles y nos derrumbábamos en situaciones igualadas.

¿La derrota ante Olympiacos a mediados de diciembre marcó un antes y un después? Desde entonces, 14 victorias y solo 3 derrotas.

Seguramente sí. Fue una derrota muy dura porque veníamos de encadenar varias derrotas… ¡y es que no tuvimos ninguna opción de ganar aquel partido!. Nos cogieron 35 rebotes ofensivos y así es imposible. Pero luego hemos sido capaces de ir a El Pireo y ganar con claridad. Creo que la reacción del equipo es evidente, estamos unidos, sabemos qué debemos hacer para competir y lo estamos demostrando. En Euroliga vamos a luchar por ser 4º, no es imposible y nos acercaría a nuestro sueño, que es jugar la Final Four.

A principio de temporada el objetivo oficial era el Top 8.

Sí, y yo creo que lo sigue siendo, pero si logramos meternos en los cuartos de final no podemos conformarnos. Somos el Barça.

Una última más personal. ¿Estamos más cerca de ver al Hanga que deslumbró en Vitoria? Se le ve mejor semana tras semana…

Ahí era más joven y las piernas iban más rápidas (Risas). No, en serio, creo que mi juego está evolucionando. Ahora estoy jugando algunos partidos de base, a veces en el ‘2’… Y cuando estoy en el ‘3’ pues lógicamente estoy más cómodo, es mi posición natural. Me gusta jugar el pick’n roll y tomar la mejor decisión posible para el ataque. También me siento más seguro desde el triple. Ahora, yo soy plenamente consciente que el rendimiento individual depende del colectivo. Si todos jugamos bien es más fácil que individualmente podamos tener mejores números.