Fue el mejor, el más directo, el más resolutivo, pero destacó por un mate en especial. Cuando Hamidou Diallo llamó de entre las primeras filas a Shaquille O’Neal, la gente se frotó las manos. El de Oklahoma no decepcionó. Carrerilla y vuelo por encima del legendario pívot. La hundió y dejó el codo dentro del aro. Destapó entonces su camiseta con el logo de Superman. Perfomance hecha, concurso ganado.

No tuvo problemas Diallo en superar en la final a Dennis Smith Junior. Voluntarioso el de los Knicks, pero mal estratega, errático y pasado de nervios. No acertó en ninguno de sus primeros intentos, y en la final no encestó hasta el último intento, ya por misericordia del público. Y pese a contar con la colaboración de Wade y Curry, no fue muy espectacular. Aún así, el jurado le otorgó los 50 puntos ante los abucheos del respetable de Charlotte. Una rutina, la de los pitos, en los últimos años.

Antes el propio Dennis Smith había logrado el mate más plástico de todos, tras un gran salto abriendo las piernas en el aire. Poderosos también los mates de Bridges –arriesgó mucho en su primer intento– y del mismo campeón, Diallo, con una potencia de salto tremenda.

La decepción, además de la actuación en la final de Smith, fue John Collins. El del Atlanta, quizá el favorito antes de empezar, no destacó, aunque fue el más original en su propuesta, realizando un mate vestido de aviador. Pero rompió parte de la maqueta…

En definitiva, un concurso de mates que no pasará a la historia, pero que sostiene un nivel aceptable y nos deja un mate, el de Diallo por encima de O’Neal, para el recuerdo.