Hace unos dos años los Kings traspasaron a DeMarcus Cousins a los Pelicans. Para Sacramento eso era el fin definitivo de un proyecto fallido. Muchos entonces le auguraron una larga travesía por el desierto a la franquicia dirigida por Vlade Divac.

Sin embargo, tras dos temporadas sin el pívot los Kings han logrado que no pudieron con Cousins en el equipo; ser competitivos. Sacramento tiene ahora mismo un récord de 30-27, y está claro que va a luchar por meterse en los Playoffs hasta la última semana del calendario. De hecho, ya han ganado tres partidos más que el año pasado.

La clara mejoría de los Kings se debe en gran medida a su backcourt, formado por De’Aaron Fox y Buddy Hield, que precísamente llegó a Sacramento en el traspaso de Cousins. La última vez que los Kings pisaron los Playoffs fue en 2006, cuando Fox tenía ocho años y Hield trece.

Fox y Hield, los líderes

Como hemos dicho, las dos estrellas del backcourt de los Kings son una de las principales razones de los buenos resultados del equipo. Ambos han dado un gran salto cualitativo respecto al año pasado, y de hecho se han quedado a las puertas de conseguir una plaza para el All Star. Aquí tenemos una comparación de sus números respecto a la pasada campaña:

Fox se ha convertido en el gran base que los Kings esperaban. Distribuye, dirige y anota, tanto en campo abierto, donde es mortal de necesidad, y en estático. Es, por ejemplo, el octavo base que más pases reparte (57,4 por noche) y el undécimo que más puntos genera con sus asistencias (17,6). Y eso jugando en un equipo que sin ser malo no es ninguna maravilla ofensiva. Los Kings tienen un Offensive Rating de 108,7, la décimo tercera peor marca de la NBA.

Otro aspecto en el que también está mejorando notablemente es en la anotación, y aunque aún tiene que mejorar su tiro en suspensión, sí está atacando mucho mejor el aro. Fox está realizando 12,5 penetraciones por partido, en las que acierta el 48,1% de sus tiros, lo que supone un incremento de un 7,1% respecto a la temporada pasada.

Buddy Hield es la otra parte del puzzle. Sus dos primeros años en la liga fueron decepcionantes, pero esta temporada se está destapando como el gran anotador que todo el mundo esperaba que iba a ser. Su gran mejoría ha llegado des del triple, desde dónde está lanzando con un gran acierto de un 44,9%. Esta temporada se ha convertido en uno de los mejores triplistas de la NBA. Esta es la distribución de sus tiros:

Esta es la shotchart de Buddy Hield de lo que llevamos de temporada.

Su habilidad para anotar en catch and shoot le han convertido en el mejor socio de Fox. Buddy Hield está anotando el 47,7% de sus tiros cuando lanza nada más recibir. Es la mejor marca de la toda la NBA entre todos los jugadores con al menos 5 tiros intentados en catch and shoot.

Un bloque joven y profundo

De’Aaron Fox y Buddy Hield no son los únicos jugadores de los Kings que están brillando. Y es que la aportación de Bogdan Bogdanovic, que cada vez se encuentra más cómodo, y de Marvin Bagley, que está yendo claramente de menos a más, también está siendo fundamental. Los cuatro han formado un gran núcleo, que va a ser clave en el futuro a largo plazo de los Kings.

Dave Joerger tiene a su disposición una plantilla bastante larga, que combina juventud y experiencia. Esto se ha acentuado con los recientes fichajes de Harrison Barnes y Alec Burks que van a aportar más anotación y profundidad a la rotación. Estos son los cinco quintetos más usados por Joerger en lo que va de temporada:

Hay que decir que a partir de ahora la rotación va a sufrir cambios significativos. Justin Jackson e Iman Shumpert ya no están en el equipo, y Barnes y Burks van a ocupar sus minutos. También es probable que veamos más minutos de Marvin Bagley, que en febrero está jugando más que en los meses anteriores.

Objetivo Playoffs

Ahora mismo el gran objetivo de los Kings es terminar el año en puestos de Playoffs. En estos momentos están ocupando la novena plaza del Oeste y están a dos triunfos de los Clippers, quienes por otro lado parece que están más preocupados por reconstruir que por llegar a la postemporada.

Ahora bien, hay que decir que el camino para los Kings no va a ser ni mucho menos fácil. El calendario tras el All Star es para echarse a temblar. Los de Joerger tendrán que visitar a los Warriors y los Thunder la semana que viene, y después tendrán que jugar en casa contra los Bucks y los Celtics algunos días después. Si Sacramento sobrevive al tourmalet llegará vivo al mes de marzo, sino podría descolgarse definitivamente.

Aún así, quedarse fuera de los Playoffs no sería ni mucho menos un fracaso. Tras varios años en el ostracismo los Kings por fin están consiguiendo mejorar. Con Fox, Hield, Bagley y Bogdanovic el futuro es brillante en Sacramento. Se avecina una nueva revolución púrpura.

*Foto cortesía de NBA.com