Tamara Abalde (1989) no nota el paso de los años. Al contrario, como los buenos vinos, parece mejorar. Este curso disfruta en Valencia de un proyecto joven, ambicioso y con una estructura prácticamente de ACB. La gallega atiende a Fullbasket antes de la Copa de la Reina de Vitoria 2019.

Si en la Copa se sumara puntos por los precedentes, Valencia estaría con muchas opciones al título. Llegáis casi en el mejor momento de la temporada. 5 victorias seguidas y Playoffs asegurados. No está mal…

Llegamos en un momento inmejorable, el equipo está muy cohesionado, rodado… y con todos los objetivos de la temporada ya casi cumplidos. La verdad es que estamos bien.

Y un equipo recién ascendido…

El objetivo era, lógicamente, asentarse en la categoría, que no era nada sencillo porque la liga crece y es cada vez más competitiva… pero a su vez no nos pusimos ningún límite. Decidimos ir semana a semana. Yo ya percibí desde el principio que seríamos un equipo competitivo. Incluso tras las derrotas iniciales.. Realmente trabajamos muy bien.

Vaya coco en cuartos: Uni Girona. ¿Qué podéis aprender de los dos partidos de liga?

Hay material para estudiar eh (risas)… Intentaremos mejorar los errores que cometimos, desde luego. Ellas son un equipazo, con un equilibrio interior-exterior de primer nivel… Tendremos que igualar su intensidad física si queremos tener opciones.

En tu caso te toca bregar con Colhado y compañía.

Uf, desde luego, tienen un juego interior muy duro y de mucha calidad. Y luego experiencia, que eso ayuda en partidos de mucha exigencia. Tendremos que estar a un nivel superlativo si queremos tener alguna opción y luego tener buenos porcentajes en ataque.

¿Cómo os afecta la baja de Joy?

Es una baja muy sensible para nosotras, lo sabe todo el mundo. Nos da muchísimo en ataque y en defensa, hace cosas a las que nosotros no llegamos. Nadie puede sustituirle, pero tendremos que dar todas un paso adelante. Para algo somos un equipo. Lo único que podemos hacer es mandarle ánimos, la familia es lo primero.

30 años… muy bien llevados. Se te ve pletórica físicamente.

La verdad es que llevo unas temporadas sintiéndome muy cómoda. Trabajo duro para estar bien físicamente y luego en la pista disfruto más que nunca, honestamente.

¿Por qué escogiste Valencia este verano?

Cuando me llamaron no lo dudé porque el proyecto era muy ambicioso, con un gran club detrás como es el Valencia Basket. Las instalaciones, el trato que tenemos como si fuéramos un equipo ACB… Eso no es lo más habitual y es algo muy atractivo para cualquier jugadora. Y luego está la propia ciudad, que es preciosa con un clima que estoy disfrutando muchísimo. Y claro, de rebote poder compartir el tiempo con mi hermano Alberto. Llevábamos muchos años separados y lo estamos aprovechando para pasar tiempo juntos.

¿Os picáis mucho?

Qué va… no nos picamos… aunque sí nos gastamos muchas bromas (risas).

¿Y vuestro padre es de los que critica?

Nos metía más caña cuando éramos pequeños, ahora hace críticas más constructivas.

¿Un deseo para este fin de semana?

Mi deseo sería ganar la Copa, que es fácil decirlo (risas)… Ojalá estemos sanas y podamos competir hasta el final. Y tener ese punto de suerte que siempre se necesita en un torneo así. Y disfrutarla, que para algo nos lo hemos ganado.