Un sólido Gran Canaria se impuso a un Darussafaka que se diluyó poco a poco en el partido en el que Pedro Martínez regresaba al banquillo canario. Un Darussafaka, ya sentenciado en la competición fue incapaz de pugnar ante un Gran Canaria también sentenciado pero con un poderoso Ondrej Balvin (8 puntos y 6 rebotes) y un efectivo Marcus Eriksson (16 puntos)

El primer cuarto destacó por el desacierto ofensivo de ambos equipos, si bien Darussafaka se mostraba algo más certero, Gran Canaria se mostraba errático y concedía balones sencillos tras pérdidas. Esto generó una renta favorable a Darussafaka de 4-11 a mitad de cuarto. El cuarto dio para que se estrenara el joven Olek Balcerowski, el polaco no empezó nada mal, 5 puntos consecutivos en 8 minutos (acabaría con 7) dejaron ver una buena versión de él sobre el parquet. El desarrollo del primer cuarto fue positivo para los canarios, la puesta en escena de la defensa amarilla mejoró por momentos, pese a estancarse en ataque en minutos finales concediendo puntos a los turcos de la mano de Ozmizrak para que Darussafaka cerrara con 15-18 el primer cuarto.

En el segundo cuarto, el conjunto claretiano progresó y fue de menos a más. Los tiros empezaron a entrar y los sistemas encajaban algo mejor. Los canarios apostaron por un juego más abierto, con un Oriol Paulí muy móvil y con un Balvin que leía muy bien las situaciones que se le presentaban. Darussafaka se volvía tenaz en defensa, pero se chocaba constantemente con un rocoso Balvin. Herbalife Gran Canaria se ponía cuatro arriba (29-25), le había dado la vuelta a un partido que comenzó con mal pie. Las rotaciones y el sistema estaban funcionando. Mientras tanto, un Darussafaka condenado por los apagones ofensivos buscaban a Ozmizrak y Evans, que intentaban poner algo de luz sobre los visitantes a expensas de que con un triple de Evans se acortaran distancias. Los canarios lograron forjar un grandísimo segundo cuarto para irse con 37-30

Tras el descanso, Gran Canaria repuso fuerzas para hacer del tercer cuarto la sentencia. Aunque no empezó de la mejor manera, apenas tardó en moverse el marcador cuando Oriol Paulí estrenó el aro en el tercer cuarto. Darussafaka respondía y metió tensión con un parcial de 0-5 que tanteaba un poco el argumento del encuentro. Pero la buena defensa de Herbalife Gran Canaria y los buenos minutos de sus jugadores ponían a Gran Canaria con una ventaja de trece arriba (48-35) a falta de cuatro minutos para cerrar el tercer cuarto. A pesar de ello, el equipo de Selcuk Ernak no bajaba los brazos y volvía a aparecer en forma de parcial. Hasta que Eriksson apareció en forma de cortafuegos y se sacó de la manga dos triples para liberar a los canarios y dejarles con renta tranquila. A partir de ahí, el partido estaba más que sentenciado, Gran Canaria llegó a firmar un parcial de 14-0 y Darussafaka no encontraba la canasta rival por ninguna vía, las transiciones de Gran Canaria cada vez eran más efectivas y Wiley se divertía en el cierre del encuentro, al igual que Radicevic, quien dejó muy buenos minutos en pista.

Con esta victoria, Gran Canaria no cambia mucho su situación (7-19), pero logra aventajarle un partido a un Buducnost que mañana visita el Buesa Arena para enfrentarse a Baskonia. Por otra parte, Darussafaka, sigue hundido en el último puesto y estancado en las tres victorias frente a la derrota número 23 recibida hoy.