Una canasta de Petteri Koponen sobre la bocina, tras zafarse de Blazic, condenó al Barcelona en Munich (73-71). Los de Pesic, que ganaban 49-60 en el minuto 31, se atascaron en ataque y dieron alas a un equipo germano que aún tiene opciones de meterse en el Top 8.

Como ocurrió en Estambul hace una semana, el Barcelona se dejó remontar en un último periodo nefasto y acabó sucumbiendo, por lo que jugará los cuartos de final de la Euroliga con factor cancha en contra (salvo sorpresas, ante el Efes, que superó al Buducnost 84-91).

Koponen, cortado por el conjunto azulgrana el pasado verano, fue el más destacado del Bayern. Anotó 14 puntos, 7 de ellos en los últimos compases del partido. Clutch y determinante, como si sus antiguos compañeros no supieran de su potencial.

El Barça, sin Hanga ni Séraphin, dio síntomas de un ligero cansancio físico y psicológico. No preocupante, porque aún quedan unas semanas para el tramo decisivo de la máxima competición continental, pero sí un claro aviso para Pesic: toca hacer rotaciones y mimar a jugadores que acumulan muchos minutos esta temporada.

Ah, y un dato de cara a los cuartos: son ya 4 derrotas en los últimos 5 partidos fuera de casa en la Euroliga.