Cory Higgins es firme candidato al MVP de la Euroliga. Por sus guarismos individuales (15,1 puntos por partido con un 53,4% en triples), el rendimiento del CSKA (2º a falta de dos jornadas) y su capacidad para decidir partidos.

Esta semana ha sido brillante en ese último aspecto para el escolta estadounidense formado en Colorado. Dos partidos de nivel F4 en 48 horas: 5 canastas decisivas… y sin fallo.

  • Higgins le dio la victoria al CSKA ante el Efes (78-80) con dos canastas en el último minuto. La primera, en suspensión cuando apenas faltaban dos segundos de posesión. Aprovechó el bloqueo de Hines, recibió la asistencia del Chacho desde la línea de fondo y se alzó con una elegancia suprema. Acto seguido, y para ganar el partido, Higgins ejecutó a la perfección la pizarra de Itoudis. Sacó él de banda, y cuando parecía que iba a recibir dos bloqueos consecutivos, se mofó de Anderson y la lenta ayuda de Pleiss le permitió anotar una bandeja sin apenas oposición.
  • Y este jueves, ante el Fenerbahce, anotó un triple desde la esquina tras asistencia de Hackett que acabaría siendo determinante (aunque fueron los tiros libres los que sentenciaron el encuentro). Recibir y lanzar. Chof. Limpia. Como si la presión no fuera con él.

48 horas de ensueño para Higgins… y el CSKA.