Unicaja consigue una sufrida victoria en el Martín Carpena ante Monbus Obradoiro. Solo el inicio de partido y el último cuarto tuvieron un claro color cajista. En el resto del partido, los gallegos mandaron tanto en el marcador como en el ritmo de juego, con asfixiantes defensas y un juego inteligente en ataque que le permitió soñar.

Con Milosavljevic como base al final del tercer cuarto debido a la plaga de lesiones, empezó la remontada local. Encontraron el camino al aro que no habían tenido en gran parte del partido; todo lo contrario que Monbus Obradoiro, al que se le cerró el aro en el último cuarto. Al final, resultado engañoso dado el esfuerzo que tuvo que hacer Unicaja para ganar el encuentro.

Crónica

El primer cuarto tuvo dos partes bien diferenciadas. En los primeros cinco minutos Monbus Obradoiro pareció no llegar a tiempo al encuentro, lo que aprovechó Unicaja para conseguir el primer gran parcial (8-0). Con la primera canasta obradoirista cambió totalmente la tónica. El aro se destapó para los visitantes y se cerró para los locales. Unicaja se atascó en la ofensiva (8 pérdidas), abusando del triple pese a los malos porcentajes. Poco a poco Monbus Obradoiro devolvió el parcial a Unicaja, dándole la vuelta al encuentro con un gran parcial de 0-14, que les permitió terminar el primer cuarto por delante (12-14).

Las pérdidas fueron una losa muy grande para Unicaja, también en el segundo cuarto. En un abrir y cerrar de ojos, con Pozas a los mandos (3 asistencias), ampliaron la ventaja (14-21). En medio de un juego anárquico, de correcalles, marcado por las imprecisiones, dos triples de Unicaja con las firmas de Waczynski y Roberts permitieron apretar de nuevo el encuentro (20-23). Dado el escaso acierto exterior, Casimiro cambió de estrategia y sus jugadores consiguieron puntos a base de penetraciones y de sacar faltas. Sólo un inspirado Simons (4/5 en triples) evitó que el marcador fuese igualado al descanso (28-34).

Al contrario que al inicio del partido, Monbus Obradoiro salió de los vestuarios muy metido en el juego. Su defensa ahogó el ataque de Unicaja (más y más pérdidas y les permitió, a base de acciones muy físicas de Singler, estirar la diferencia hasta por encima de los diez puntos (35-46). Tras seis minutos de claro color blanquiazul, Unicaja se desató en el último tercio del cuarto. Dos triples y un juego inteligente encontrando las ventajas, le permitieron llegar a los últimos diez minutos un punto por debajo (47-48) tras haber llegado a perder por once.

En el inicio del cuarto cuarto, continuó el mejor momento de Unicaja en el partido, curiosamente con Milosavljevic como base (54-50). Los niveles de intensidad y de dureza aumentaron; tanto, que los dos equipos llegaron a los últimos cinco minutos en bonus. Los jugadores obradoiristas desquiciados en defensa por las faltas y Unicaja aumentado la ventaja paulatinamente tiro libre a tiro libre. Carlos Suárez, con 9 puntos en el último cuarto, fue el ejecutor de Monbus Obradoiro. Al final, amplia diferencia de Unicaja (74-63).

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