Cantaba Carlos Gardel que ‘veinte años no es nada’. Y quizás tuviera razón el compositor argentino, pero en el deporte son muchísimos. Incluso diez, los que han tenido que pasar para que un histórico como el Fortitudo Bologna regrese a la élite del baloncesto italiano.

El conjunto entrenado por Martino Antimo superó este domingo al Ferrara [91-79] y aseguró el ascenso a la Serie A. Con un balance de 24 victorias y solo 3 derrotas en la Conferencia Este de la División 2, Bologna volverá a medirse a los mejores equipos del país.

Los problemas económicos hicieron que el Bologna, subcampeón de Europa en 2004 y campeón de Italia en 2000 y 2005, descendiera hasta la 4ª división italiana en 2009. El varapalo fue duro, pero el club se recompuso con un claro objetivo: retornar a lo más alto.

Ahora, y tras una década de crecimiento, ascensos y la misma devoción por el baloncesto en el mítico PalaDozza -el pabellón se ha seguido llenando en todas las categorías-, la meta se ha conseguido.

Hasbrouck, el líder

El que fuera jugador del Meridiano Alicante [temporada 10-11], Kenny Hasbrouck, es la máxima referencia del Fortitudo Bologna. Promedia 15.9 puntos con un 52% en tiros de dos. En el citado partido ante el Ferrara que ha sellado el ascenso, el estadounidense acabó con 28 puntos [6 de 11 en triples].

Otro nombre que seguro conocerán los aficionados es el de Carlos Delfino, que firmó hace unas semanas con el club italiano.

La fiesta en el pabellón y en la ciudad, más que justificadas:

La Lega ya les ha dado la bienvenida.

Foto: Fortitudo Bologna