Lucas Mondelo (28/VII/1967, Hospitalet) no necesita presentación. Campeón de todo, aprendiz constante como él mismo se encarga de recordar. El técnico español atiende a Fullbasket desde Moscú, en su día de descanso, cogiendo el teléfono en la mismísima Plaza Roja. “Este sitio es espectacular. Recuerdo ver de pequeño muchos documentales de desfiles y cuando llegas aquí no decepciona, impresiona más que por la TV”, confiesa Mondelo, un tipo afable, propenso a las bromas y con infinidad de anécdotas en su bolsillo. Su equipo, el Dynamo Kursk, se ha clasificado para la final de la liga rusa tras superar en semifinales al Nadezhda y ahora centra todos sus esfuerzos en la Final Four de la Euroliga femenina.

¿Cómo cree que llega el equipo a la cita?

Llegamos bien a nivel de moral y, toco madera, también físicamente. Tenemos casi todos los automatismos incorporados, los roles bien definidos… Con cositas a mejorar, seguro, pero el camino ha sido el adecuado.

El equipo ha ido de menos a más a lo largo de la temporada, ¿no?

Sí, desde luego. Empezamos la temporada con muchas jugadoras, y hasta nosotros del staff, viniendo del Mundial. Partidos, concentraciones… no hemos tenido tiempo para descansar y al final lo pagas un poco. Luego súmale las ventanas FIBA. Satura. Y los viajes que te obligan a estar varios días fuera de casa, con consecuentes cambios de hora. Entrenas poco y cuesta trabajar tácticamente. Pero desde enero hemos crecido continuamente y se ha reflejado en la pista. La llegada de Hollingsworth nos dio un plus.

Hablemos de la Final Four. No sé si somos conscientes o valoramos suficiente que catorce españoles estéis ahí.

Si hablamos del gran público sí es cierto que quizás no tenemos el reconocimiento o la repercusión que tendríamos si fuera la Final Four de chicos. Piénsalo, hay una jugadora española en cada equipo… una será campeona seguro. Y luego tres de los cuatro entrenadores somos nacionales. No quiero imaginarme el revuelo que tendría si pasara en chicos, y ojo, sería totalmente justificado.

¿Es peligroso que todas las apuestas hablen ya de la posible final rusa vs UMMC?

Puedo entenderlo, pero nosotros visualizamos la Final Four como un solo partido, el del viernes ante Praga. Lo del domingo, nos juguemos lo que nos juguemos, no existe ahora mismo. Sopron y Praga merecen el máximo respeto.

¿Qué debe hacer su equipo para frenar el potencial ofensivo de Praga?

Sacrificar nuestro ritmo de juego. Somos dos equipos con un estilo parecido, nos gusta imprimir ritmo a los partidos. Nuestro objetivo debe ser el de frenar sus transiciones. Que haya menos velocidad. Sin ser catenaccio, plantear un partido algo más feo de cara al espectador.

Tienen a la mejor jugadora de la competición y seguramente del mundo. Qué privilegio.

Es una responsabilidad enorme como entrenador. Te obliga a dar el máximo en cada entrenamiento. Como es la mejor también exige el máximo, pero luego te lo pone muy fácil, honestamente. Es una tía normal, contagia su ambición deportiva y es muy alegre. Es una líder total. Y como jugadora qué te voy a contar… rompe a la defensa, baja el balón, tiene envergadura, anota… Es una maravilla.

A mí es lo que más me ha sorprendido de ella, sus interminables brazos.

Tiene una condiciones físicas envidiables. Cuando empezó la temporada hacía bromas en los entrenamientos y les decía a sus compañeras que le estaban mandando balones muy abajo, que no dudaran en pasársela arriba, que llegaría. La gente no lo ve porque en los partidos no se atreve, pero Breanna hace mates en cada entrenamiento. Y fácil.

Stewart, Maya Moore ¿es fácil manejar con las estrellas?

Posiblemente haya entrenado a dos de las mejores jugadoras de los últimos años y con ambas me he llevado de maravilla. Son unas profesionales excepcionales. Entrenarlas es una experiencia enriquecedora y un honor, claro. Siempre te ayudan. Si las escuchas luego valorarán más tus ideas. Quid pro quo.

Dice mucho de Cruz y Xargay su habilidad para adaptarse a diferentes roles. Cambian de la selección a Kursk.

Son dos jugadoras muy inteligentes y para mí fundamentales en el equipo. Saben adaptarse al contexto y eso demuestra su talento. Aquí en Kursk Anna hace de base y tiene dos roles muy definidos: defender la primera línea y marcar el ritmo del partido. Si lo logramos somos muy buenos. Con Marta llevo diez años a su lado, desde la U19, y siempre bromeamos de que solo le falta jugar de pivot conmigo, aunque eso ya lo dejaremos para otra vida… [Risas]

¿Por qué no encajó Tina Charles?

No era un equipo confeccionado para ella.

Avenida, China, Kursk, selección ¿el siguiente paso es la WNBA?

No me llama demasiado, honestamente. Y creo que nunca podré ser primer entrenador allí por la idiosincrasia de los americanos. Y porque el inglés… bueno, ya sabes, lo chapurreo [risas]. Me propusieron hace dos años ir a una Universidad, pero rechacé la oferta.

¿Qué retos tiene por delante Lucas Mondelo?

Creo que los ciclos en un equipo deben ser de tres o cuatro años. Tengo un año más de contrato aquí en Kursk pero ya veremos qué hacemos. A corto plazo tengo alguna propuesta interesante de Japón, y a largo plazo me gustaría entrenar a algún equipo masculino.

Una última: ¿domina más el ruso o el chino?

Creo que el ruso es más fácil, o al menos algo más te puedo decir en ruso que en chino [risas]. Cada dibujito del chino tiene hasta cuatro pronunciaciones distintas. Cada tono, un significado. Recuerdo una anécdota hace años en el consulado español, donde me encontré a un chico que hablaba muy bien chino, o eso me pareció, total que le pregunté si me podía ayudar porque era nuevo allí y me respondió: ‘Mira, llevo ocho años estudiando chino y nunca lo hablaré como ellos’. Creo que ahí, sin ni siquiera haber empezado, tiré la toalla. El chino es imposible (risas).