El Dynamo Kursk hizo valer su papel de favorito y superó al USK Praga 67-84, por lo que disputará la final de la Euroliga femenina. Será la segunda en los últimos tres años para los de Lucas Mondelo, campeones en 2017.

Aguantaron bien las checas hasta el descanso (38-43), pero en el 3Q fueron incapaces de frenar el vendaval de las rusas, encabezadas por un trío -Stewart, Howard y Petrovic- tan efectivo como incontestable. Un parcial de 9-24 rompió el encuentro y permitió a Kursk jugar los últimos minutos sin presión.

El mencionado trío acabó el partido con unas estadísticas de escándalo. Stewart fue la mejor, disparándose hasta los 32 puntos con un 11/18 en tiros de campo; Howard dominó bajo los aros de forma salvaje (22 puntos, 10 rebotes y 5 tapones), mientras que la experimentada Petrovic acabó con 20 puntos y un notable 7 de 11 en tiros de campo.

En el equipo checo, Ayayi y Alyssa Thomas se combinaron para un insuficiente 11 de 31 en tiros de campo. El plan de Mondelo funcionó.

ESTADÍSTICAS