Los blancos se hacen fuertes en el WiZink Center y se van a Grecia con los deberes hechos al son de un Campazzo estratosférico (rozó el triple-doble) que se adueñó del partido (10 puntos, 7 rebotes y 9 asistencias). DeShaun Thomas (13 puntos) el más destacado de los griegos. Calathes, anulado por la defensa blanca. Con esta victoria, el Real Madrid pone el 2-0 en la serie y se asegura ir más cómodo a Grecia con el fin de certificar ese puesto en la F4.

El primer cuarto tuvo un guión completamente distinto al que tuvo hace 48 horas atrás, sobre todo para los griegos, quienes de inicio salieron más acertados que el miércoles. Sin embargo, todo pareció un espejismo. El Real Madrid puso el turbo y provocó que Pitino parara el show con un tiempo muerto (12-4) argumentado, sobre todo, gracias a un Taylor y un Rudy intratables desde la linea de tres. El inicio estaba siendo inmejorable para los blancos, y Panathinaikos estaba siendo testigo de un comienzo arrollador.

Pitino y Laso ajustaron piezas, el técnico de los atenienses dio entrada a Langford y Lekavicius; por otra parte, el técnico vasco rotó en el uno introduciendo a Prepelic por Campazzo, al igual que el miércoles. El esloveno entró con buen pie, anotando un triple y poniendo a los blancos 21-6. Los locales defendían con criterio y no dieron muchas opciones a Panathinaikos en un primer cuarto que dominó el Real Madrid, prueba de ello el marcador al final del mismo: 21-8 y con unas sensaciones de lo más positivas.

Abría el segundo parcial Trey Thompkins con un triple desde la esquina, liberado tras una buena acción ofensiva de los blancos. Con Prepelic como director de orquesta, los blancos no estaban funcionando nada mal, de hecho, el de Maribor estaba firmando unos minutos realmente fabulosos. Valiente y acertado desde el tiro de tres, puso a los suyos 27-15 frente a un Panathinaikos que estaba acortando distancias, principalmente gracias a las acciones que dejó un Gist en simbiosis a su equipo, peleón y agresivo atrás. Sin embargo, el Madrid prosiguió con su partido y mantenía su renta. En un cuarto que tuvo varios directores en un puesto de base que acabó delegando en Causeur en los últimos minutos.  El Real Madrid convervó su renta hasta el final del cuarto, permitiéndose llegar al final del segundo cuarto con 35-29 a favor.

Tras el intermedio, un triple de Kilpatrick reducía las distancias, sin embargo, Campazzo contestaba de la misma manera para seguir sosteniendo a los locales en el encuentro. Con el argentino en pista, el Madrid es otra historia y muestra de ello es que todas las acciones pasaban por él y los de Laso estaban más cómodos en pista. Ante la exhibición del de Córdoba (Argentina) el WiZink Center se rendía a él, y tenían motivos de sobra. Facundo Campazzo estaba haciendo volar al Real Madrid y como guinda final un triple para certificar el tercer cuarto con un 61-41. Cómoda ventaja para un Real Madrid que podría llevarse el segundo partido a falta de diez minutos.

Los últimos diez minutos le sirvieron como sello a los de Pablo Laso para cerrar el partido de la manera que querían. Los helenos, ante un Pitino impasible y que no sabia como fortalecer la versión de los suyos para crecer en el encuentro y que no pudieron disfrutar de la mejor versión de Calathes. El griego estuvo muy bien anulado de principio a fin y solo DeShaun Thomas desbordaba por parte de los verdes. Entretanto, Ayón y un Campazzo que rozó el triple-doble envolvían a los suyos en una renta que ya era evidente (76-59). A falta de dos minutos por jugarse, el Madrid ya jugaba con la serie aventajada 2-0 y con la mente puesta en Grecia, con una sensación de haber cumplido y de acercarse más a esa F4, o al menos, con un colchón importante para jugársela en Grecia. Con un marcador final de 78-63, el Madrid confirmó e impuso su ley ante un superado en todo momento Panathinaikos que intentará apurar todas sus cartas en territorio heleno.