A efectos prácticos, en un partido de Playoffs da lo mismo ganar por 1 de diferencia que por 30. Pero en el caso de que ocurra lo segundo, el factor anímico entra a escena. Contra eso deberá combatir este viernes el Barcelona, destrozado por un celestial Larkin (30 puntos, 6/7 en triples y 5/5 en tiros de dos), un notable Micic en la dirección (8 asistencias) y un Dunston que sumó los mismos rebotes (10) que Tomic (4), Séraphin (1) y Oriola (5) juntos. El Efes se aseguró un quinto partido y tendrá el primer match-ball en apenas 48 horas. Todo o nada para los azulgrana.

Larkin, como hiciera en el partido de la fase regular en Estambul, fue una pesadilla para los de Pesic, incapaz de encontrarle un antídoto. Ni el plan Blazic salió. El esloveno, ansioso cual perro de presa, cometió una falta evitable cuando apenas habían transcurrido cinco segundos de partido. Tal acción sirve para definir el encuentro. El Barça salió con demasiado corazón. Con la intensidad y voluntad necesarias, pero olvidando conceptos básicos de ayudas y 1vs1. Los de Ataman acabaron con un 74% en tiros de dos; el Barça solo cometió 11 faltas. Insuficientes en un partido de tal exigencia.

Los turcos, por su lado, acabaron con 22, frenando algunas transiciones y trabando el choque en momentos puntuales. De manual. Les surgió además efecto, ya que los locales acabaron con un paupérrimo 8 de 21 en tiros libres.

Hanga y Ribas mantuvieron con vida al Barça en la primera mitad (25-33, min 13), pero cualquier atisbo de reacción culé fue respondida con los triples de Larkin y Simon, la elegancia de Beaubois o la aportación al poste de Pleiss. Fue el alemán, precisamente, el que puso el 39-52 justo al descanso.

Dos triples de Singleton y Kuric y una canasta de Tomic permitieron al Barça reducir la diferencia (50-55, min 24). Vibraba el Palau. Pero fue un mero espejismo. Los azulgrana bajaron incomprensiblemente los brazos, encadenaron fallos y se obnubilaron en ataque. Heurtel (-39 el FCB con él en pista) firmó unos minutos horrendos y la pareja Micic-Larkin lo aprovechó para dejar el partido visto para sentencia (57-84, min 30).

El último cuarto no tuvo historia. Del 50-55 al 68-102 final. Seis canastas en 16:30 minutos. Vitoria se aleja, tocará remar el viernes.