La bandana universitaria se plantaba en el Olímpic de Badalona con un claro mensaje en su brazo: las pesadillas se hacen realidad. Askia Booker fue el Michael Myers universitario. El base norteamericano lideró al UCAM Murcia contra un Divina Seguros Joventut totalmente sobrepasado y que solamente pudo reaccionar en el tercer cuarto. Y entonces volvió a aparecer Booker para apagar cualquier tipo de reacción verdinegra.

Los pupilos de Sito Alonso saltaron enchufados a la pista. Querían correr, dar un ritmo alto y llevar el partido a altas pulsaciones. La Penya no se amilanó y fue contestando hasta que los murcianos, apoyándose en la clarividencia de Booker, se distanciaron en el marcador (17-30).

El segundo cuarto llevó la misma tónica del primero. Los badaloneses estaban atascados de cara a canasta. Marko Todorovic era la única pieza verdinegra que parecía funcionar pese a las coberturas unversitarias. La entrada de Nico Laprovittola liberó algo al montenegrino pero el UCAM siguió sin dar tregua. La Penya estaba desaparecida. Los universitarios sacaron petróleo de cada acción para poner la máxima diferencia en 24 puntos.

Carles Durán no estaba nada contento con la veía. Ni con sus chicos ni con el arbitraje, que a su parecer estaba siendo demasiado permisivo con los murcianos. La arenga del técnico verdinegro hizo efecto en su tropa, que salió mucho mejor en la segundo parte. A Laprovittola y Todorovic se les unió, ahora sí, Luke Harangody  y Thad McFadden, que sacó el francotirador desde el perímetro para finalizar el encuentro con 14 puntos. El huracán badalonés fue empequeñeciendo al UCAM poco a poco, reduciendo distancias y con una defensa muy agresiva en la que destacó Boungou-Colo. Con Booker maniatado el Joventut consiguió finalizar el tercer cuarto a tan solo tres puntos de distancia (62-65).

En el momento decisivo, con la Penya a rebufo y el miedo a perder hablando a la oreja universitario, volvió a aparecer Booker. La bandana californiana, tras un tercer cuarto muy discreto, calentó la mano y fue anotando puntos en fila india como quien no quiere la cosa. Booker se las ingenió él solo, soportado por la buena defensa de sus compañeros, para sentenciar el encuentro. Hasta 14 puntos anotó el base americano. Los suficientes para conseguir una valiosa victoria para los murcianos, que consiguen salir del descenso tras las derrotas de sus rivales directos.